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12 junio 2020

URUGUAY UNA SIMPLE QUIMERA O UNA INMIGRACIÓN SELECCIONADA

Por Aurelio Nicolella

Hoy en Argentina es común escuchar decir lo ventajoso que es irse a vivir a la República Oriental del Uruguay, ¿Pero es tan así?, ¿Es tan fácil?, ¿Conviene? O es simplemente un deseo que nace de la bronca y la rabia de muchos argentinos que ven su realidad futura muy negra, por la recesión, la inflación y el déficit fiscal que los agobia sin mencionar la corrupción y la inseguridad.

Primero deberíamos tener en cuenta que la historia de Uruguay y la Argentina aunque se crea que sean un calco, no es tan así, que no solo nos separa el ancho río y el fútbol, son muchas más cosas, algunas de ellas pequeñas y otras con mayor volumen, por nombrar solo algunas Uruguay nunca se propuso ser un país para acoger inmigrantes, al contrario de Argentina lógicamente con más territorio tuvo necesidad de una inmigración fuerte.

En Uruguay los políticos y dirigentes como la burguesía, mayoritariamente esta campesina, veían una amenaza a principio del siglo XX la población extranjera, anarquista, socialistas, y comunistas venían con ideas revolucionarias para una sociedad conservadora, esa dirigencia era lo que miraba lo que pasaba en el vecino país Argentina. 

Los hechos que ocurrían en Argentina a principios del siglo pasado despertaron a esos dirigentes proceder a iniciar algunas reformas como ley de divorcio, leyes laborales y asistencialismos a los menores de edad, etc… mientras se ponían muchas exigencias para el ingreso de extranjeros al país.

Uruguay se cerró, no existió una industrialización del país y se vivió de lo que el campo generaba, luego a mitad del siglo pasado mientras sus vecinos Brasil y Argentina se industrializaban y comenzaban a surgir una nueva burguesía esta vez industrial, en Uruguay en cambio comenzó a ser una importante plaza financiera y bancaria para esos grandes industriales para poner a salvo sus ganancias de los impuestos de sus respectivos países, es el periodo en que se la llamaba a Uruguay  como la “Suiza de América” que duro hasta comienzo del Siglo XXI cuando comenzaron a regir nuevas reglas en el mundo y se procedió por parte de los países a perseguir a paraísos fiscales.

10 junio 2020

SOBRE EL GOLPE DE ESTADO DE 1955

Por Aurelio Nicolella


Cada vez los historiadores están convencidos que el golpe de estado del 16 de septiembre de 1955 en la República Argentina fue un Golpe de Estado que beneficio al peronismo y a su conductor, surtió un efecto totalmente contrario al resultado que deseaban los golpistas.

Lo cierto era que el peronismo desde 1951 había tomado un camino netamente dictatorial, ya no era la democracia popular inclusiva del ‘46, cambio a un sistema de persecución a los opositores, vigilancia de los ciudadanos al estilo “mussoliniano” faltaba que les hicieran tomar el aceite de resino, afiliación obligatoria al partido para los cargos públicos, las afiliaciones compulsivas al partido oficialista, enseñanza de adoctrinamiento político en la educación, sistema de sometimiento de los sindicatos a la estructura partidaria, el uso de la tortura por la fuerzas policiales, el culto a la personalidad del líder y su esposa, persecución de artistas e intelectuales, tarjeta de racionamientos en varias ciudades y en el interior del país con beneficios a los afiliados que demostraban lealtad al gobierno.

Ahora si al gobierno peronista se le hubiera dejado completar su segundo periodo que vencía en 1958, se cree que hubiese dejado el poder por su propia inercia, es que ya se veían divisiones en la estructura verticalista del peronismo, al jefe se lo comenzaba a cuestionar desde dentro de la estructura partidaria, sería impensado que se hubiese mantenido décadas en el poder como el dictador paraguayo Alfredo Stroessner.

Es que ya comenzaba un debilitamiento en su gobierno, el grueso de las fuerzas armadas  ya no responden a sus mandos naturales.  Las desinteligencias en su círculo íntimo de poder, eran feroces y cada vez más continuas,  a su vez el fallecimiento de su consorte María Eva Duarte lo debilitó, sus ministros y secretarios cada cual intentaba salir airoso ante el jefe.

El punto culminante fue el mamarracho de que cuando se dio el golpe de su derrocamiento no se sabía si había renunciado a la presidencia o había delegado el poder en la Junta Militar la que luego se rendiría ante los sublevados que venían de Córdoba. Da cuenta de ello la carta que Perón escribió al general Franklin Lucero que este leyó por la cadena de radio y televisión. Pidiendo asilo político en el Paraguay de Alfredo Stroessner.

07 junio 2020

PROTOCOLO DE ASISTENCIA A PACIENTE ODONTOLOGICO

Por Aurelio Nicolella
En nuestro ordenamiento jurídico no hay una norma específica que establezca un protocolo determinado a seguir como puede existir en otros ordenamientos jurídicos, lo deja librado a los órganos de contralor (Ministerios de Salud, Colegios y/o Asociaciones Profesionales). 

Pero en Argentina todo gira de lo que surge del art. 106 de código penal, “El que pusiere en peligro la vida o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonando a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que deba mantener o cuidar o a la que el mismo autor haya incapacitado, será reprimido con prisión de dos a seis años”.

Se desprende entonces que el profesional de la salud debe proteger la integridad de su paciente, tanto sea física como psíquicamente mientras este bajo su atención como profesional aunque sea esperando ser atendido.   

Ahora pueden existir algunos protocolos al respecto dependiendo de las provincias o municipios, aunque debemos aclara que no hay uniformidad al respecto, hoy en día con la situación generada por la “pandemia del Covid-19” esta laguna al respecto parece ser tomada en consideración, pero hoy generalmente todo gira de la interpretación amplia que se da al Código Penal en cuanto a la figura delictiva del abandono de persona, en lo legal y en las disposiciones que puede cada colegio o asociación profesional recomendar.  

Ahora en cuanto a la sanidad, como arte de la curación, el profesional del arte de curar que va desde un médico u odontólogo hasta aquellos del campo de la enfermería; además de evitar invadir con sus inconductas el terreno de la ilegalidad, tienen una obligación indelegable, desde el punto de vista ético y moral, de atender, asistir y contener a toda persona en situación de crisis, y nada debe anteponerse a este mandato primario.

Nadie, hoy por hoy, puede desconocer que el servicio que presta un galeno u odontólogo, importa una obligación de medios y no de resultados, pero aun así, bajo ningún punto de vista el profesional debe descuidar abordar acciones comprometidas, inmediatas y acordes a cada caso desde el deber de cuidado para con el enfermo, extremando todos los recaudos a fin de poner a disposición del necesitado toda la experiencia y conocimientos técnicos, custodiando el bien jurídico salud.