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28 agosto 2018

LAS DROGAS, EL NARCOTRÁFICO Y EL USO IMPERIALISTA

Por Aurelio Nicolella

Dicen que el ser humano es el único animal sobre la faz de la tierra que tiende a autodestruirse para poder sobrevivir. Así hubo tantas guerras incomprensibles, como si alguna no lo fuera, con el único fin de exterminar al enemigo, que siempre fue su semejante.

El efecto exterminador del ser humano ha mutado: del palo de las cavernas que se usaba para matar y defenderse de su prójimo considerado enemigo, se pasó a las armas más sofisticadas que hoy todos conocemos.

Durante largo tiempo en la historia de la humanidad el problema fue siempre achacado a la sobrepoblación mundial y a la falta de alimentos. Entonces la guerra venía como anillo al dedo, tenía una razón de ser, era una manera de contención a dicha superpoblación y de paso era la dominación de una cultura sobre otra.