Por Aurelio Nicolella
El joven A. R. llega a
migraciones del aeropuerto internacional de Miami en los Estados Unidos de
América, proveniente de Buenos Aires, ante el oficial de migraciones
estadounidense saca su pasaporte italiano, dicho oficial ve el documento y le
comienza a hablar en la lengua conforme al pasaporte exhibido, a lo que el
joven no sabe que responder, no se sabrá jamás si por lastima o qué, pero
seguro en un castellano fluido luego de hacerlo esperar delante de la
ventanilla de inmigraciones por casi diez minutos le dice que siga.
Esta situación es de lo más común
últimamente, se los llama “Borrowed Passport” (Pasaporte prestado) y la lista
hoy la encabeza Italia.
El pasaporte es un documento que
acredita la identidad y la nacionalidad de una persona y que es necesario para
viajar a determinados países.
La situación que se plantea con
el pasaporte italiano es que es requerido por muchas personas de ascendencia
itálica.
En ese sentido la legislación
italiana es muy generosa, basta con tener un antepasado peninsular hasta el
cuarto grado, y luego trasmitirse de generación en generación, sabiendo la
comuna originaria se podrá concurrir con la documentación al consulado italiano
de residencia, no obstante no solo tendrá la ciudadanía, sino el pasaporte que
le habilita a ingresar sin visa a más de 176 países del mundo incluido los
EE.UU., Australia, Canadá o Nueva Zelandia entre otros. Cosa que no podría ser
con su pasaporte de origen.
Esto lo permite el ordenamiento
jurídico italiano ya que adhiere al “Ius sanguinis” (del latín, "derecho
de sangre") es el criterio jurídico que puede adoptar un ordenamiento para
la concesión de la nacionalidad.
Según el “ius sanguinis”, una
persona adquiere la nacionalidad de sus ascendientes por el simple hecho de su
filiación (biológica o incluso adoptiva), aunque el lugar de nacimiento sea
otro país. A diferencia del “Ius solis” derecho de suelo que le otorga la
nacionalidad a aquellos nacidos en territorio nacional independientemente de la
nacionalidad del ascendiente.