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22 enero 2017

POBRE MI MEXICO QUERIDO

Por Aurelio Nicolella
 
La era Donald John Trump comenzó, esperanza para una gran parte del pueblo estadounidense, pero para los 120 millones de mexicanos es como decirle a un paciente que tiene una enfermedad y que no se sabe el final.
 
La política proteccionista que intenta instalar Trump  en el país que hoy gobierna, al que más perjudica es a México, el país más poblado de habla castellana ya había empezado mal el año, el famoso “gasolinazo” crispo a todos, porque al subir el combustible hizo sentir el malestar en la población, revueltas y manifestaciones se produjeron en todo el país. El peso mexicano es el más devaluado de toda la región, la inflación se ha disparado en estas semanas de enero, y el desempleo aunque no hay cifras precisas ha aumentado.
 
Volviendo a Trump, el hecho que con sus palabras forzara a la multinacional Ford Motors Company a desistir de emprender la construcción de una planta automotriz en Hermosillo, fue la primera muestra que las relaciones bilaterales entre México y EE.UU. no serán iguales bajo la era Trump. A nadie escapa que son miles de puestos de trabajo que ya no existirán. Enrique Peña Nieto, que muchos analistas políticos se preguntan al día de hoy como llego a la presidencia de México, tiene esperanzas que las palabras de Trump queden en palabras y en los hechos la relación aunque sea distinta sea lo menos traumática para los dos años de gobierno que aún le queda como presidente mexicano y residente del Palacio de Los Pinos.