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31 julio 2012

DOMINGO ALFREDO MERCANTE: EL SCIOLI DE PERÓN

Por Aurelio Nicolella

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” Carlos Marx, (En su libro El 18 de Brumario de Luis Bonaparte)

El coronel Mercante en su despacho
En las elecciones de 1946, la gobernación de la provincia de Buenos Aires fue ganada por Domingo Alfredo Mercante, militar de profesión y uno de los que acompaño desde el golpe de estado de 1943 al General Juan Domingo Perón en su “transformación de la sociedad política argentina”. Desde el principio Mercante fue un fiel colaborador de Perón, fue uno de los artífices para que las movilizaciones de obreros a Plaza de Mayo aquel 17 de octubre de 1945 pidiendo la liberación de su líder fuera un éxito. Se cuenta que personalmente arengaba a la masa para que llegara lo más rápido posible a tomar posiciones claves en la plaza histórica.
Una vez regresado Juan Domingo Perón de la prisión en la isla Martín García, donde lo habían destinado después de su destitución, estuvo al lado de este al pronunciar su histórico discurso en horas de la noche del mismo día ante miles de trabajadores en dicha plaza.
Si el destino los había unido desde aquel 4 de junio de 1943, dicha camaradería de armas y rebeliones militares la convirtieron en amistad íntima, tan íntima que el mismo Perón le solicitó a Mercante que fuese su testigo de casamiento civil con Eva Duarte. Un par de años antes Perón le había comprado a Mercante  la quinta de San Vicente, la cual el tres veces presidente argentino reformó.
Fue Perón en persona quién lo propuso para las elecciones del 24 de febrero de 1946 para la gobernación de la provincia de Buenos Aires, las que ganó junto a su compañero de fórmula Juan Bautista Machado. En dicha contienda electoral bonaerense, por la oposición, se presentaba el radical quilmeño Crisólogo Larralde.
El día 16 de mayo de 1946 asume la gobernación en la ciudad de La Plata. Perón dos semanas después asumiría su primera presidencia el 4 de junio.
En el sillón de Dardo Rocha, Mercante se caracterizó en ejecutar un amplio plan de obras, controlando el gasto público. También se rodeó de profesionales que provenían de la disuelta FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Jóven Argentina), que apoyaron los cambios políticos que se venían dando en el país desde 1943. Éstos fueron quienes le prestaron colaboración, asesoramiento, consejo y gente a la gestión de Mercante al frente del primer estado argentino.