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24 julio 2026

LA MASONERÍA Y SU OBRA DEMOLEDORA DE LA SOCIEDAD CRISTIANA

 
LA MASONERÍA Y SU OBRA DEMOLEDORA DE LA SOCIEDAD CRISTIANA


Por el Dr. Eduardo Rubén Pennisi


A principios del siglos XVIII, todas las fuerzas anticatólicas (deístas, materialistas, librepensadores), se agruparon en una poderosa agrupación que tomó el nombre de masonería.


La masonería

Los orígenes de la masonería son muy remotos. Según una leyenda, Hiram, arquitecto del templo de Salomón, había separado a sus obreros por grupos de oficios, siendo el de los albañiles  uno de los más importantes. Según otra opinión más lógica y muy extendida, los orígenes de la masonería deben situarse en el siglo VIII. Inmediatamente después de las invasiones de los bárbaros, cuando los pueblos fijaron definitivamente su asiento, se formaron muchas sociedades de albañiles, que se extendieron por Europa para la edificación de casas, palacios y templos, y luego para la construcción de las maravillosas catedrales góticas, gloria de la Edad media. La masonería era en aquella época, una simple agrupación corporativa profesional, que guardaba sus procedimientos secretos y que solo confiaba a los miembros de la corporación. Como estas asociaciones, con motivo de los servicios públicos que prestaban, habían recibido de los papas y de los príncipes multitud de privilegios, como el de la exención de impuestos, se conocieron con el nombre de masones o albañiles francos. Estas asociaciones, no teniendo después razón de existir, desaparecieron paulatinamente. Luego se formaron de nuevo en Inglaterra, después del formidable incendio de Londres de 1666. Cuando se terminaron las reconstrucciones, la masonería perdió su carácter profesional y se convirtió en una sociedad filantrópica y política, que, en recuerdo del pasado, tomó como insignias los instrumentos del albañil, tales como el mandil, la escuadra y el compás.

En 1717 se formó la Gran Logia de Londres, que vino a ser el centro del librepensamiento y se constituyó según las normas del sacerdote inglés Anderson. Según esta constitución, los masones honran al “Gran Arquitecto del Universo” o creador del orden natural, y no al autor del orden sobrenatural. En apariencia su objeto es simplemente moral y filantrópico, pero en realidad, pretenden destruir el orden religioso y social.

La masonería pasó de Inglaterra a Francia, fundando en 1721 su primera logia en Dunkerke. En 1772 se fundó el Gran Oriente de Francia, que tiene su sede en París. La masonería, gracias a su programa filantrópico, sedujo a un buen número de nobles y sacerdotes que no habían adivinado el fin secreto de la sociedad. Los papas más clarividentes, no tardaron en darse cuenta de que se encontraban frente a un nuevo enemigo. Así pues, la masonería fue condenada en distintas ocasiones. Por Clemente XII en 1738, por Benedicto XIV en 1751, por Pío VII en 1821, por Pío IX en 1865 y por León XIII en su inolvidable encíclica Humanum Genus.

Para lograr su objetivo, los masones centralizaron sus esfuerzos individuales en una obra común, la “Enciclopedia”: brazo ejecutor de la masonería.

Montesquieu (arquitecto del nuevo orden), Rousseau (destructor del orden social tradicional), Voltaire (destructor del orden religioso) y Diderot (sostuvo que Dios no existe en la naturaleza) son su máxima expresión. Estos crearon de esta forma una monstruosa máquina de guerra dirigida contra la creación y tenía por objeto final sustituir el culto tradicional por el nuevo culto de la “diosa razón” y del materialismo.

Para los fieles católicos, la pertenencia a la masonería es causal de excomunión (Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 26-11-83).

La doctrina masonica

La Masonería se basa y propone  ciertos principios político-doctrinarios que vamos a sintetizar aquí:

Principio de la fuerza superior: Reconocida como el “Gran Arquitecto del Universo”, dios deísta, impersonal, vago e indefinido, una simple fuerza constructora ordenadora y evolutiva.  Creadora del orden natural pero no del sobrenatural.

Principio del libre pensamiento: Libertad total, universal, absoluta e ilimitada de creer lo que se quiera, como se quiera o no creer nada. Derecho declarado anterior y superior a todas las creencias religiosas.

Principio de la tolerancia mutua: No se pueden imponer dogmas ni exigir servilismo espiritual. Lo único que no se puede tolerar es la posición antimasónica, he aquí su gran paradoja y contradicción.

Principio de la autonomía de la razón: Cada hombre debe actuar según su propia razón y conciencia. Por eso no aceptan la Revelación divina. Toda verdad que no se base en la razón es superstición y prejuicio.

Principio de la libertad de culto: Es el corolario de los principios anteriores. Cada uno puede regular su relación con el Ser Supremo como guste.

Principio de la libertad de conciencia: Cualquier coacción o influjo externo físico o moral para orientar el pensamiento del individuo es considerado un atentado contra el derecho, por eso debe ser denunciado como fanatismo, violencia o injusticia. Por supuesto que no hay libertad para pensar distinto a los masones, por lo que allí encontramos otra gran contradicción.

Principio del indiferentismo religioso: El medio ambiente en el cual vive el hombre debe ser neutral, sin favorecer ni hostilizar a ninguna religión, porque todas las religiones son buenas. No hay una Revelación verdadera y Jesucristo no es el Verbo eterno que se hizo hombre y puso su morada entre nosotros.

Principio del Estado neutro: El Estado debe mantenerse oficialmente indiferente y neutro ante cualquier religión concreta. Es la tesis del agnosticismo moral y religioso del Estado y de sus leyes. Las leyes divinas, que los masones no reconocen, no deben regular la vida de los estados, y se puede legislar apartándose de ellas. Es el extremo laicismo. Este laicismo lleva al anticlericalismo. Este principio es la causa de la separación de la Iglesia y el Estado. Como se dio por ejemplo en la legislación mejicana del siglo XX.

Principio de la enseñanza laica: La enseñanza debe ser neutra en materia religiosa. Escuelas sin religión, sin Dios y sin representantes de Dios. Esto lleva a la educación atea. Respecto a Cristo, esto es imposible de aceptar por un católico: “el que no está conmigo está contra Mí”. Luchan por formar agnósticos, aun cuando proclaman la existencia de un dios impersonal.

Principio de la moral independiente: La moral está divorciada de la religión y no se basa en la Revelación divina, que ellos no reconocen. Los masones dicen que uno de sus fines es la moral, pero una moral neutral sin Dios.

Principio de la religión natural: La religión oficial y pública debe mantenerse en los límites de la religión natural indicada por verdades básicas, pacíficamente aceptadas y comunes a todas las religiones. Es el regreso al paganismo y a su versión moderna: la New Age.

 

Conclusión

Los masones tienen dos lemas que han cumplido y cumplen puntillosamente: el primero es “solve et cuagula”: disolver, derribar, destruir y volver a construir. Qué fue sino la primera República Francesa (1792) obra de la Revolución Francesa de 1789[1];  en segundo lugar el lema “Ni trono, ni altar”. A raíz de este lema operativo han tratado siempre de aniquilar las monarquías cristianas y a la misma Iglesia Católica[2]. Pero aún hay más: algunos afirman que la Primera Guerra Mundial fue orquestada y llevada a cabo por la masonería. No por nada el resultado político de la Gran Guerra ha sido la desaparición del Imperio Alemán (cristiano protestante), el Imperio Austro Húngaro (imperio católico) y del Imperio Ruso (cristiano ortodoxo). “Cosa veredes, Sancho, que non crederes…”.



[1] La Revolución Francesa fue su obra magna en este sentido. Derribada la Monarquia, quedó el camino libre para instaurar la República.

[2] Hay autores que afirman que como en doscientos años no la han podido destruir desde afuera, la ulterior estrategia fue infiltrarla, para destruirla desde adentro. Pero ese es tema de otro estudio.


INFOGRAFIA:



(*) Dr. Eduardo Rubén Pennisi. Abogado, graduado de la Universisdad Católica Argentina. Profesor Titular de Derecho Político de la Universidad Abierta Interamericana. Ex Profesor Titular de Derwecho Canónico y Derecho Público Eclesiástico de la Universisdad Católica Argentina. Doctor en Ciencias Jurídicas por la UCA (2013), su tesis llevó por título: “La Religión Católica en la Constitución Argentina. Estudio acerca de la intangibilidad del Art. 2 de la Constitución Nacional. Teoría de la Trilogía de la Confesionalidad Católica del Estado Argentino”.  Es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora hasta la actualidad. Ha dado varias charlas y conferencias en nuestro ámbito. Llegando incluso a dictar conferencias sobre Derecho Público Eclesiástico en la Universidad Estatal de Moscú en el año 2000 y en la Universidad de Fulda (Alemania) en 2009. Es cofundador de la Asociación de Abogados Católicos de la Diocesis de Lomas de Zamora. Fue designado Director del Instituto de Derecho Canónico y Derecho Público Eclesiástico del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora en 2013. Es autor de varios libros:  ”Historia de las Relaciones entre la Iglesia y el Estado”. “Elementos de Derecho Constitucional”. “Iglesia y Estado. Nociones de Derecho Público Eclesiástico”. “Libertad Religiosa”. “La Justicia y el Derecho en Santo Tomás de Aquino”, entre otros.

23 julio 2026

ROSALIA, ARGENTINA Y EL DERECHO DE LOS FANS A DECIR ¡HASTA AQUI!!!

 

ROSALIA, ARGENTINA Y EL DERECHO DE LOS FANS A DECIR ¡HASTA AQUI!!!

Editorial de Magazine Observador

La libertad de expresión también protege el derecho del público a manifestar su descontento. La polémica de Rosalía invita a reflexionar sobre la responsabilidad de las figuras públicas y el legítimo derecho de los argentinos a responder, siempre con respeto y sin violencia.

Las figuras públicas suelen olvidar que las redes sociales multiplican el alcance de cada publicación. Un simple "compartir" puede convertirse en un mensaje político, deportivo o cultural, aunque esa no haya sido la intención original.

Eso fue lo que ocurrió con la cantante española Rosalía (Rosalía Vila Tobella) luego de compartir un video que muchos argentinos interpretaron como una burla hacia la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026. La reacción fue inmediata: miles de usuarios expresaron su malestar, muchos seguidores anunciaron que no asistirán a sus recitales en Buenos Aires e incluso comenzaron campañas para devolver las entradas. Poco después, la artista eliminó la publicación y pidió disculpas, asegurando que compartió el contenido por la música y que no había leído el texto que acompañaba el video.

Ahora bien, ¿es exagerada la reacción de los argentinos?

No necesariamente.

Los fanáticos no tienen la obligación de separar siempre al artista de sus manifestaciones públicas. Del mismo modo que un cantante tiene plena libertad para expresar simpatías, opiniones o celebrar el triunfo de su país, el público posee exactamente el mismo derecho a sentirse ofendido, retirar su apoyo económico o decidir no asistir a un espectáculo.

Eso no constituye censura. Tampoco es un atentado contra la libertad de expresión. Es simplemente la otra cara de esa misma libertad.

Quien vive de su imagen pública sabe que cada gesto genera consecuencias. El éxito internacional implica también una responsabilidad internacional. Cuando un artista interactúa con millones de seguidores de distintos países, debe comprender que determinadas publicaciones pueden ser interpretadas como una provocación, especialmente cuando existe una fuerte carga emocional, como sucede con el fútbol.

Los argentinos, además, tienen una cultura futbolera profundamente arraigada. La Selección Nacional representa mucho más que un equipo deportivo: constituye un elemento de identidad colectiva, orgullo y pertenencia de todas las clases sociales. En ese contexto, cualquier mensaje que parezca ridiculizar una derrota suele generar un rechazo espontáneo.

Eso no significa justificar insultos, amenazas o campañas de odio. Ninguna diferencia deportiva habilita la violencia verbal ni la agresión personal.

Pero tampoco puede calificarse de intolerancia que un consumidor decida no comprar una entrada o dejar de seguir a un artista cuya conducta considera desafortunada.

Rosalía pidió disculpas, un gesto que corresponde valorar. Cada persona decidirá si las acepta o no. Esa también forma parte del ejercicio de la libertad individual.

En definitiva, esta polémica deja una enseñanza sencilla: las redes sociales amplifican los mensajes y también las responsabilidades. Los artistas son libres de publicar lo que deseen, pero el público es igualmente libre de responder, criticar o retirar su apoyo.

La libertad de expresión nunca fue un camino de una sola mano. También protege el derecho de los ciudadanos a expresar su desacuerdo, siempre dentro del respeto y sin violencia.

La polémica pasará, como tantas otras. Lo que permanecerá es una enseñanza: en la era de las redes sociales, cada publicación puede cruzar fronteras y despertar emociones. La responsabilidad y el respeto siguen siendo el mejor lenguaje entre artistas y público.

En Magazine Observador defendemos la libertad de expresión como un derecho de todos: de quienes hablan y de quienes responden. La crítica pacífica, el desacuerdo y la decisión de apoyar o dejar de apoyar a una figura pública forman parte de una sociedad democrática. Lo importante es que ese debate se desarrolle siempre con respeto, sin agravios ni violencia.


Ficha Biografica de Rosalía

Nombre completo: Rosalía Vila Tobella

Nombre artístico: Rosalía

Fecha de nacimiento: 25 de septiembre de 1992.

Lugar de nacimiento: Sant Cugat del Vallès

Nacionalidad: Española.

Edad: 33 años (2026).

Profesión: Cantante, compositora, productora musical y actriz.

Géneros musicales:

  • Flamenco
  • Pop
  • Música urbana
  • Reguetón
  • R&B
  • Música electrónica
  • Trap

Años de actividad: Desde 2013.

Formación

Rosalía estudió flamenco en la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), donde recibió una formación especializada en canto flamenco.

Carrera artística

Su reconocimiento internacional comenzó con el álbum "Los Ángeles" (2017), pero alcanzó fama mundial con "El mal querer" (2018), un disco conceptual que revolucionó el flamenco contemporáneo al fusionarlo con sonidos urbanos y electrónicos.

En 2022 lanzó "Motomami", considerado uno de los álbumes más innovadores de la música latina reciente y un éxito de crítica y público.

Premios destacados

  • 2 Premios Grammy.
  • 12 Premios Grammy Latinos.
  • MTV Video Music Awards.
  • MTV Europe Music Awards.
  • Premios Billboard de la Música Latina.
  • Premios Odeón, entre otros.

Canciones más conocidas

  • Malamente
  • Pienso en tu mirá
  • Con altura
  • Yo x Ti, Tú x Mí
  • TKN
  • La fama
  • Saoko
  • Despechá
  • Bizcochito

Vida personal

Rosalía mantiene una vida privada relativamente reservada. A lo largo de los años ha sido vinculada sentimentalmente con distintas figuras del ámbito musical y artístico, aunque procura separar su carrera de su vida personal.

Influencia

Es considerada una de las artistas españolas más influyentes del siglo XXI por su capacidad para combinar el flamenco tradicional con estilos contemporáneos, convirtiéndose en una figura de alcance global.