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14 julio 2026

BOLERO DONDE LA MUSICA SE CONVIERTE EN ROMANCE

 


BOLERO DONDE LA MUSICA SE CONVIERTE EN ROMANCE


Por Aurelio Nicolella (*)


Nadie puede dudar que el siglo XX fue la centuria donde tres grandes géneros musicales coparon la música de la humanidad y giraron por todo el orbe, así encontramos que, el jazz, que era el lamento triste del esclavo en los campos algodoneros del sur estadounidense fue ganando su lugar en el mundo de los blancos, el segundo genero mundial, el tango con su lamento y tristeza hizo que no solo se cantara la bronca y el dolor sino que se bailara.

Pero el ritmo que mejor expreso el romanticismo, el amor, la esperanza, la poesía y el deseo, todos ellos conjugados en un solo lugar fue el bolero, dicho ritmo acaparo y lo sigue haciendo en todas las pistas de bailes del mundo.

Agustín Lara y su musa María Félix: Temas inmortales de Agustín Lara se siguen escuchando y se escucharan en todas partes del orbe, la magia del bolero es sorprendente. La historia dice que dicho ritmo musical nació en la caribeña Cuba, fue su precursor un sastre mulato llamado José “Pepe” Sánchez, quien escribe en Santiago de Cuba el tema "Tristezas", considerado por todos los estudiosos del tema como el primer bolero.

El bolero cuando llega años posteriores a los centros urbanos de la isla cubana ingresa cantado en cantinas y peñas, con posterioridad y entrada la década del veinte gira mas así el ritmo de serenatas y conquista todos los clubes, “boites” y centros de reuniones, comienza su camino lento conquistando las Antillas desde Puerto Rico y en parte México, así en el principio de los treinta llega a Estados Unidos y a Hollywood y de allí al mundo.

Los estadounidenses declararon que el bolero era el amor hecho canción y quienes lo cantan tienen a trovadores por intérpretes, será por ello que compite en esos años mano a mano con el jazz y muchos de los cantantes de dicho ritmo musical estadounidenses tienen en aquellos años en sus repertorios boleros, algunos cantados en inglés, perdiendo a veces el significado romántico de la pieza original.

En América Latina, el bolero conquista tierras lejanas a la de su origen cubano. Así encontramos que el tango que le había ganado la batalla a otras melodías autóctonas del continente pierde terreno con la muerte de Carlos Gardel en 1935, por lo que el tango canción deja así abierto el camino a que el bolero comience a ser escuchado cada vez más, figuras como Agustín Lara y tantos otros hacen del bolero la bandera romántica de la música.

Gracias a la industria cinematográfica mexicana que comienza su aura de esplendor en la segunda mitad de los años treinta incorporando como estandarte y carta de presentación al bolero en los distintos films, siempre habrá un intérprete cantando un bolero, posibilita que gane todos los mercados latinoamericanos y se proyecte en el viejo continente.

Durante casi veinte años el bolero fue rey indiscutido de pistas de bailes, audiciones radiales, cinematografía y de la naciente televisión, a toda hora y en cualquier sitio se escuchaba o se cantaba un tema de bolero, así incluso muchos tangos fueron cantados a ritmo de bolero.

Las letras son apasionadas y esperanzadoras pero también en el bolero hay paso de facturas así en “Que te pasa corazón” bolero que cantaron e inmortalizaron Pedro Infante o Fernando Fernández, llamado "El Crooner de México", el intérprete le canta al corazón “…Que te pasa corazón, que estas tan triste, ahora sufres por amor tú lo quisiste…” en otras estrofa de la pieza musical se escucha decir “…ahora sufres por amor, las consecuencias por jugar con el amor te traicionaron…”, se le reprocha al corazón la consecuencia de un amor desleal donde quién canta debe sufrir porque precisamente confío en ese amor por los dictados del corazón.

En “Espérame en el cielo”, otro bolero clásico el cantante le canta a su amor diciéndole que; “…Espérame en el cielo, corazón, Si es que te vas primero, que pronto yo me iré. Ahí donde tu estés…” para concluir “…Para empezar de nuevo. Nuestro amor es tan grande, y tan grande…”, la letra da a entender que el amante seguirá su amor a cualquier lugar mas allá de la muerte y que solo le pide que ese amor espere para comenzar el idilio nuevamente.

Casi todas las letras de los distintos boleros hacen hincapié a la entrega del amor a diferencia del tango en donde la reflexión es la advertencia al amor y sus posibles consecuencias, el bolero es más desconfiado el tango es más cauto.

El bolero parecía morir a fines de los sesenta ante la invasión de la “nueva ola”, pero a fines de la década del sesenta Armando Manzanero dio una bocanada renovación al mismo, que hizo seguir viviendo a la más románticas de las músicas.

Hoy en día el fenómeno del bolero está comenzando a resurgir, muchas estaciones de radios tanto en FM o AM, como “El Fonógrafo” (*) de Ciudad de México, que se puede escuchar en toda partes del mundo vía Internet, se dedican exclusivamente a difundir bolero, también las hay que trasmiten vía Internet, las mismas en constante crecimiento se han posesionado de los radio-oyentes que han dejado las radios tradicionales para adherirse a radios exclusivas de música sin demasiada propagandas comerciales, el ranking de dichas emisoras de la “web” están precisamente encabezadas por las que se dedican a la difusión de boleros y música romántica, la radio “Libertadora” que ya no emite fue creada por un grupo de abogados de Buenos Aires, con ese fin además de servir como música funcional en las salas de espera de los consultorios de profesionales de la capital argentina.

A principios de los noventa con el álbum “Romance” el cantante mexicano Luis Miguel sin pretenderlo ya que la misma era una producción netamente comercial hace resurgir en su magnificencia al ritmo romántico.

El sociólogo Alberto Tivenci en su estudio sobre “Los ritmos musicales y su incidencia en Latinoamérica” ha manifestado con respecto al bolero que la candidez y la tranquilidad del ritmo musical y su canto apasionado hace que el oyente de la canción tienda a una relajación interna, frenando sus impulsos y presiones” y pone como caso el hecho de que en una centro hospitalario de Bogotá, en la sala de espera de pacientes en los parlantes surgían melodías de boleros, llamo a los profesionales que dichos pacientes al momento de ingresar a la consulta con el profesional médico se encontraban relajados y completamente calmos y con gran disposición a colaborar con el profesional.

El profesor argentino de filosofía y músico ha manifestado en una nota que publicara en el diario Clarín hace años “Más allá de las razones, el bolero reverdece y se hace rizoma en espectáculos, en otros discos, en publicaciones. Los tres Romances que grabó Luis Miguel fueron una necesidad histórica para el género porque rescataron del olvido lo que tenía destino de ser archivo. No el amor, que siempre encuentra un cause sonoro para ser dicho. Sino el bolero, cursi, inactual, sensiblero. Y, según parece, interminable”. 

El bolero es y será el lugar y encuentro donde las estrofas se juntan a la música para convertir a la pasión, el amor y la esperanza en canción.


Nota del Editor

El presente artículo fue publicado originalmente el 10 de septiembre de 2011 en este sitio. A pesar del tiempo transcurrido, conserva plena vigencia al reflejar la historia, la evolución y la trascendencia cultural del bolero como una de las expresiones musicales más representativas del romanticismo hispanoamericano. Se reproduce respetando el espíritu de su publicación original, como un homenaje a un género que ha sabido convertir el amor, la poesía y la esperanza en canciones inolvidables.

13 julio 2026

FRANCIA Y EL DEBATE SOBRE EL RACISMO: UNA MIRADA A SU PASADO COLONIAL

 


FRANCIA Y EL DEBATE SOBRE EL RACISMO: UNA MIRADA A SU PASADO COLONIAL


Opinión Editorial (*)


En las últimas décadas, Francia se ha presentado en numerosos foros internacionales como una firme defensora de los derechos humanos, la igualdad y la lucha contra el racismo. Sin embargo, esa posición suele generar debates cuando se contrasta con su propia historia colonial, marcada por episodios de violencia, explotación y discriminación que dejaron profundas heridas en África, Asia y otras regiones del mundo.

Entre los siglos XIX y XX, Francia llegó a construir uno de los mayores imperios coloniales de la historia. Países como Argelia, Senegal, Mali, Costa de Marfil, Chad, Níger, Burkina Faso, Gabón, Madagascar y otros territorios estuvieron bajo dominio francés. En muchos de ellos se impusieron administraciones coloniales que privilegiaban los intereses económicos de la metrópoli por encima de las necesidades de las poblaciones locales.

Uno de los casos más emblemáticos fue Argelia. La colonización francesa, iniciada en 1830, estuvo acompañada por la expropiación de tierras, la desigualdad jurídica entre colonos y argelinos y una larga guerra de independencia (1954-1962) que dejó cientos de miles de muertos, según distintas estimaciones históricas. Las denuncias sobre torturas, ejecuciones sumarias y violaciones a los derechos humanos siguen siendo objeto de investigación y debate.

En África occidental, el sistema colonial francés también fue cuestionado por el trabajo forzado, la explotación de recursos naturales y la limitada participación política de las poblaciones locales. Si bien Francia impulsó obras de infraestructura y sistemas educativos en algunos territorios, numerosos historiadores sostienen que esas políticas respondían principalmente a las necesidades administrativas y económicas del imperio.

Tras las independencias, muchos analistas comenzaron a hablar de la llamada "Françafrique", un concepto utilizado para describir la persistencia de una fuerte influencia política, económica y militar francesa sobre varias de sus antiguas colonias. Esa relación ha sido objeto de críticas por parte de gobiernos africanos, intelectuales y organizaciones internacionales.

Aun después de las independencias formales alcanzadas por numerosos países africanos durante las décadas de 1950 y 1960, diversos analistas sostienen que Francia mantuvo importantes mecanismos de influencia económica sobre parte de sus antiguas colonias. Uno de los aspectos más debatidos es el funcionamiento del franco CFA, una moneda utilizada por varios Estados de África Occidental y Central, cuyo régimen estuvo históricamente vinculado al Tesoro francés y, posteriormente, al euro. Sus críticos afirman que este sistema limitó durante décadas la plena soberanía monetaria y económica de esos países, condicionando sus políticas financieras y de desarrollo. En camb
io, sus defensores sostienen que el franco CFA proporcionó estabilidad monetaria, baja inflación y previsibilidad cambiaria. Este debate continúa vigente y constituye uno de los temas centrales en las discusiones sobre el legado económico del colonialismo francés en África.

Todo ello no implica desconocer que la Francia contemporánea también ha desarrollado importantes políticas contra la discriminación racial, ni que dentro del propio país existe un intenso debate sobre su pasado colonial. De hecho, numerosos historiadores, periodistas, organizaciones civiles y ciudadanos franceses han impulsado investigaciones, pedidos de reconocimiento y discusiones públicas sobre los abusos cometidos durante la época imperial.

La historia demuestra que ningún Estado está exento de contradicciones. Por ello, cuando una nación adopta un rol activo en la defensa de los derechos humanos, también resulta legítimo que su propio pasado sea examinado con el mismo rigor con el que se evalúan las acciones de otros países. 

El combate contra el racismo y toda forma de discriminación exige coherencia histórica. Reconocer los errores del pasado, asumir responsabilidades cuando corresponda y promover un diálogo basado en hechos constituye una condición indispensable para construir una verdadera cultura de respeto a la dignidad humana.


El caso de la selección francesa de fútbol

El debate sobre el racismo en Francia también suele reflejarse en el ámbito deportivo. La selección francesa de fútbol es una de las más diversas del mundo y está integrada por numerosos jugadores nacidos en Francia, muchos de ellos hijos o nietos de inmigrantes provenientes de antiguas colonias francesas en África y el Caribe. Esa realidad es consecuencia de la historia colonial, de los procesos migratorios y de la integración de distintas comunidades en la sociedad francesa.

Paradójicamente, mientras Francia se presenta en los foros internacionales como un referente en la lucha contra el racismo, el propio seleccionado nacional ha sido, en reiteradas oportunidades, objeto de ataques y descalificaciones basadas en el origen étnico de sus jugadores. Incluso, durante el Mundial de 2026, volvieron a surgir comentarios racistas dirigidos contra futbolistas franceses, generando una fuerte condena tanto del gobierno como de la Federación Francesa de Fútbol.

La historia no puede modificarse, pero sí puede ser reconocida y analizada con honestidad. Ninguna nación está exenta de revisar críticamente su pasado cuando pretende erigirse como referente moral en el escenario internacional. La lucha contra el racismo y la discriminación exige coherencia, memoria y la voluntad de asumir las responsabilidades históricas. Solo a partir de ese reconocimiento es posible construir un futuro basado en la igualdad, el respeto entre los pueblos y una auténtica defensa de los derechos humanos.


(*) Opinión Editorial

Las opiniones expresadas en este editorial reflejan la posición institucional de Magazine Observador sobre un tema de interés histórico y de actualidad. Su contenido tiene carácter analítico y busca contribuir al debate público mediante la exposición de hechos, antecedentes históricos y diferentes perspectivas, promoviendo el respeto por la diversidad de opiniones y el intercambio democrático de ideas.