CUANDO LA TELEVISION URUGUAYA CRUZABA EL RIO DE LA PLATA: PROGRAMAS QUE TAMBIEN SIGUIERON LOS ARGENTINOS DEL GRAN BUENOS AIRES
Por Aurelio Nicolella
Mucho antes de la televisión por cable, de las plataformas de streaming y de internet, el Río de la Plata no era un obstáculo para la televisión. En numerosas localidades del Área Metropolitana de Buenos Aires y de la costa bonaerense, miles de familias orientaban sus antenas hacia Montevideo para captar las señales de los canales uruguayos.
No siempre era sencillo. La calidad de la imagen dependía del clima, de la altura de la antena y de las condiciones de propagación. Pero cuando la recepción era buena, las pantallas argentinas se llenaban de programas, conductores y publicidades llegadas desde la otra orilla.
Los tres grandes canales privados de Montevideo —Canal 4, Canal 10 y Canal 12 (Teledoce)— fueron protagonistas de aquella época dorada de la televisión uruguaya. Nacidos entre 1956 y 1962, marcaron el desarrollo de la televisión oriental y, con el tiempo, también despertaron el interés de muchos televidentes argentinos.
Aunque la mayor parte del público recuerda a Canal 4, Canal 10 y Teledoce, también Canal 5 SODRE, nacida en 1963, cruzaba el Río de la Plata. Como emisora pública uruguaya, ofrecía una programación diferente, con fuerte presencia de contenidos culturales, educativos, documentales, música, teatro, ciclos históricos y transmisiones oficiales. Para muchos televidentes argentinos, especialmente en el Gran Buenos Aires y la costa bonaerense, sintonizar el Canal 5 era una forma de descubrir otra manera de hacer televisión, más orientada al servicio público que al entretenimiento comercial.
Uno de los fenómenos más recordados fue Telecataplúm, el histórico programa humorístico de Teledoce. Su éxito fue tan grande que cruzó el Río de la Plata y llegó a producirse también para la televisión argentina, convirtiéndose en uno de los primeros grandes éxitos internacionales de la TV uruguaya.
También gozaron de enorme popularidad El Show del Mediodía, conducido durante décadas por Cacho de la Cruz (1937-2025), cuyo nombre verdadero era Arturo de la Cruz Feliciani nacido en Buenos Aires, los noticieros Subrayado y Telemundo, los programas periodísticos de Carlos Giacosa (1936-2015), los ciclos solidarios, deportivos y musicales, además de numerosas series estadounidenses que muchas veces llegaban antes o en horarios distintos a los de la televisión argentina.
Para muchos argentinos, ver televisión uruguaya también significaba descubrir otra manera de hacer televisión. El ritmo era diferente, la publicidad tenía un estilo propio y los conductores transmitían una cercanía que terminó convirtiéndose en una marca registrada de la pantalla oriental.
La televisión también fortaleció el vínculo cultural entre ambos países. Artistas, periodistas y humoristas cruzaban permanentemente el Río de la Plata para trabajar en una y otra orilla, enriqueciendo una relación que trascendía las fronteras.
Hoy, cuando cualquier contenido puede verse desde un teléfono celular, resulta difícil imaginar aquella época en la que una simple antena apuntando hacia Montevideo abría una ventana a otra televisión.
Quizá por eso quienes vivieron aquellos años recuerdan con afecto esas noches en las que, con algo de paciencia y un poco de suerte, la pantalla dejaba de mostrar "lluvia" y aparecía, desde la otra orilla, una imagen que demostraba que el Río de la Plata también podía unir a través de la televisión.
Aquellas imágenes que cruzaban el Río de la Plata demostraban que la televisión podía acercar a dos pueblos separados por un río, pero unidos por una misma cultura rioplatense. Antes de internet y de las plataformas digitales, bastaba una buena antena, un poco de paciencia y una noche de buena propagación para que Montevideo entrara en los hogares argentinos. Para quienes vivieron esa época, no era solo televisión: era la emoción de descubrir otro país sin salir del living de casa.
Misceláneas
