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18 julio 2026

KOLCHAK: EL PERIODISTA QUE ENFRENTÓ A LOS MONSTRUOS


🎬 Introducción original de Kolchak (1974)
La inolvidable secuencia de apertura de una de las series de culto más influyentes de la televisión.

 

KOLCHAK: EL PERIODISTA QUE ENFRENTÓ A LOS MONSTRUOS

La serie de culto que nació de dos extraordinarios telefilmes y abrió el camino para The X-Files

 

Por Aurelio Nicolella

Cuando se habla de las grandes series de misterio y terror de la televisión norteamericana, la mayoría recuerda inmediatamente a The X-Files. Sin embargo, más de veinte años antes, un periodista de sombrero arrugado, impermeable, cámara fotográfica y una inagotable libreta de apuntes ya recorría las calles enfrentándose a vampiros, hombres lobo, zombis, demonios y toda clase de criaturas sobrenaturales.

Ese periodista era Carl Kolchak, interpretado magistralmente por Darren McGavin (1922-2006), protagonista de la inolvidable serie “Kolchak: The Night Stalker”, en el mundo hispano hablante solamente llamada "Kolchak", emitida por la cadena ABC durante la temporada 1974-1975. Aunque sólo permaneció un año en pantalla, dejó una huella imborrable en la historia de la televisión mundial.

Antes de la serie: dos telefilmes extraordinarios, muchos creen que Kolchak nació directamente como serie televisiva, pero la realidad es distinta. Su origen se encuentra en dos exitosos telefilmes producidos por Dan Curtis para la cadena ABC. The Night Stalker (1972). El primero fue The Night Stalker, estrenado el 11 de enero de 1972 dentro del programa ABC Movie of the Week. Basado en una novela aún inédita de Jeff Rice y adaptado para televisión por el prestigioso escritor Richard Matheson (I Am Legend, The Incredible Shrinking Man), el telefilm presenta por primera vez al periodista Carl Kolchak.

La historia transcurre en Las Vegas, donde una serie de asesinatos desconcierta a la policía. Las víctimas aparecen completamente desangradas y todos buscan a un asesino serial.

Kolchak, fiel a su instinto periodístico, comienza una investigación independiente hasta llegar a una conclusión que nadie está dispuesto a aceptar: el asesino es un vampiro.

El responsable resulta ser Janos Skorzeny, una criatura centenaria cuya interpretación por Barry Atwater (1918-1978) se convirtió en una de las más recordadas del cine televisivo de terror.

El telefilme obtuvo una audiencia extraordinaria y, durante años, fue el telefilme más visto de la historia de la televisión estadounidense.

El enorme éxito llevó a ABC a producir una segunda película, así nació The Night Strangler, estrenada el 16 de enero de 1973.

Esta vez Kolchak se traslada a la ciudad de Seattle para investigar una serie de mujeres asesinadas. La investigación revela un hecho inquietante: cada veintiún años ocurre exactamente la misma secuencia de crímenes. Detrás de los asesinatos se encuentra un antiguo alquimista que ha descubierto el secreto para prolongar artificialmente su vida utilizando la sangre de sus víctimas.

Más humorística que la primera, aunque igualmente inquietante, esta segunda producción consolidó en un todo definitivamente al personaje de Kolchak y convenció a la cadena ABC de transformarlo en una serie semanal.

Es así que después de estos dos telefilmes nace la serie en septiembre de 1974 comenzó Kolchak: The Night Stalker.

La acción se trasladó a Chicago. Kolchak trabaja para el Independent News Service (INS) bajo las órdenes de su temperamental editor Tony Vincenzo, interpretado por Simon Oakland (1915-1983).

Cada episodio sigue una estructura que luego copiarían decenas de series: aparece un extraño crimen; la policía busca una explicación racional; Kolchak descubre que existe una causa sobrenatural; nadie le cree; resuelve el caso; finalmente su investigación nunca llega a publicarse.

Era la eterna lucha entre la verdad y el escepticismo.

Existián también los famosos monstruos de Kolchak, a diferencia de otras series de terror, Kolchak nunca se limitó a un solo tipo de criatura. Durante sus veinte episodios enfrentó: vampiros; hombres lobo; zombis; extraterrestres; demonios; hechiceros; asesinos inmortales; el Jinete sin Cabeza; entidades de energía; criaturas del folclore indígena; seres mitológicos.

Cada episodio mezclaba investigación policial, periodismo, humor y terror con un estilo muy particular.

Darren McGavin protagonizaba al periodista perfecto, gran parte del éxito se debió al enorme talento de Darren McGavin. Su interpretación convirtió a Kolchak en un personaje entrañable, lo que hacia de real y afectuoso al televidente que no era un héroe invencible, corría, se equivocaba improvisaba, discutía constantemente con su jefe y rompía reglas, y sin embargo, siempre terminaba descubriendo la verdad.

Ese aire de periodista obstinado hizo que millones de espectadores se identificaran con él.

La calidad de las historias no fue casual. Detrás del proyecto estuvieron dos gigantes del género fantástico.

Dan Curtis (1927-2006), productor de Dark Shadows y de numerosos clásicos televisivos. Y Richard Matheson (1926-2013), uno de los escritores más importantes de la literatura fantástica del siglo XX.

La combinación de ambos dio como resultado un producto muy superior al promedio de la televisión de la época.

Chris Carter (1956), creador de The X-Files, ha reconocido la enorme influencia de la serie Kolchak. Así la influencia sobre The X-Files se ve en las semejanzas son evidentes: investigaciones de fenómenos inexplicables; casos independientes cada semana; protagonistas enfrentados al escepticismo oficial; mezcla de ciencia, misterio y terror; conspiraciones y hechos sobrenaturales.

Es por ello que muchos consideran a Kolchak el verdadero precursor de The X-Files.

A pesar de su popularidad, la serie fue cancelada tras una única temporada de veinte episodios.

Las exigencias de producción y algunos desacuerdos creativos influyeron en esa decisión.

La inquietante melodía de apertura de Kolchak: The Night Stalker fue compuesta por Gilbert John "Gil" Mellé (1931- 2004), destacado compositor, saxofonista de jazz y pionero en el uso de la música electrónica para cine y televisión. Su tema principal, caracterizado por el inconfundible silbido inicial y una atmósfera de suspenso, se convirtió en una de las introducciones más recordadas de la televisión de los años setenta y contribuyó decisivamente a la identidad de la serie.

Con el tiempo, sin embargo, Kolchak se transformó en una auténtica serie de culto.

Su reposición en 1979 volvió a ser un éxito de audiencia en los Estados Unidos y contribuyó decisivamente a que la serie adquiriera reconocimiento internacional, convirtiéndose con el paso de los años en un auténtico clásico de culto.

Se editaron novelas, historietas, colecciones en DVD y Blu-ray e incluso se produjo una nueva versión en 2005, aunque nunca alcanzó el carisma del personaje interpretado por Darren McGavin.

Una de las características más importantes de la serie junto con los dos telefilmes es que son unos clásicos que nunca envejecen.

Más de cincuenta años después de aquellos primeros telefilmes, The Night Stalker y The Night Strangler continúan siendo dos de las mejores películas de terror realizadas para televisión.

Y la serie Kolchak: The Night Stalker permanece como una verdadera joya del género fantástico.

No sólo inauguró una forma distinta de contar historias sobrenaturales, sino que demostró que un simple periodista podía convertirse en el mayor cazador de monstruos de la televisión.

Quizá por eso Carl Kolchak nunca desapareció del todo.

Cada vez que una serie mezcla periodismo, misterio y fenómenos inexplicables, la sombra del viejo reportero con sombrero, cámara fotográfica y grabador vuelve a hacerse presente.

Hoy, Kolchak: The Night Stalker ocupa un lugar privilegiado entre las grandes series de culto de la televisión estadounidense. Redescubrirla no es sólo un ejercicio de nostalgia, sino también la oportunidad de reencontrarse con una obra pionera que abrió el camino a un nuevo modo de narrar el misterio y lo sobrenatural, dejando una huella imborrable en la historia de la televisión.

Porque mientras existan enigmas sin resolver, siempre habrá un periodista dispuesto a seguir las huellas de Carl Kolchak.


Ficha técnica

Título original: Kolchak: The Night Stalker

Título en español: Kolchak: El Cazador de la Noche (también conocida simplemente como Kolchak).

Género: Terror, misterio, suspenso, crimen y ciencia ficción.

País de origen: Estados Unidos.

Cadena de televisión: ABC (American Broadcasting Company).

Emisión original: Del 13 de septiembre de 1974 al 28 de marzo de 1975.

Temporadas: 1.

Episodios: 20.

Duración: Aproximadamente 51 minutos por episodio.

Creación: Jeff Rice, a partir de su novela The Kolchak Papers.

Telefilmes precursores:

  • The Night Stalker (1972).
  • The Night Strangler (1973).

Productores: Dan Curtis y Cy Chermak.

Producción: Francy Productions – Universal Television.

Guionistas destacados: Richard Matheson, David Chase, Jimmy Sangster, Rudolph Borchert, Bill S. Ballinger y Robert Zemeckis, entre otros.

Director de los telefilmes: John Llewellyn Moxey (The Night Stalker) y Dan Curtis (The Night Strangler).

Reparto principal:

  • Darren McGavin — Carl Kolchak.
  • Simon Oakland — Tony Vincenzo.
  • Jack Grinnage — Ron Updyke.
  • Ruth McDevitt — Emily Cowles.

Ambientación: Chicago, Illinois.

Idioma original: Inglés.

Formato de imagen: Color – relación de aspecto 4:3.

Formato de filmación: 35 mm.

Sonido: Mono.

Remake: En 2005, ABC produjo una nueva versión titulada Night Stalker, protagonizada por Stuart Townsend. El episodio piloto rindió homenaje a la serie clásica mediante la utilización de imágenes de archivo de Darren McGavin en un breve cameo digital.

Legado: Considerada una de las series de culto más influyentes de la televisión estadounidense y reconocida como una de las principales inspiraciones para The X-Files.


14 julio 2026

BOLERO DONDE LA MUSICA SE CONVIERTE EN ROMANCE

 


BOLERO DONDE LA MUSICA SE CONVIERTE EN ROMANCE


Por Aurelio Nicolella (*)


Nadie puede dudar que el siglo XX fue la centuria donde tres grandes géneros musicales coparon la música de la humanidad y giraron por todo el orbe, así encontramos que, el jazz, que era el lamento triste del esclavo en los campos algodoneros del sur estadounidense fue ganando su lugar en el mundo de los blancos, el segundo genero mundial, el tango con su lamento y tristeza hizo que no solo se cantara la bronca y el dolor sino que se bailara.

Pero el ritmo que mejor expreso el romanticismo, el amor, la esperanza, la poesía y el deseo, todos ellos conjugados en un solo lugar fue el bolero, dicho ritmo acaparo y lo sigue haciendo en todas las pistas de bailes del mundo.

Agustín Lara y su musa María Félix: Temas inmortales de Agustín Lara se siguen escuchando y se escucharan en todas partes del orbe, la magia del bolero es sorprendente. La historia dice que dicho ritmo musical nació en la caribeña Cuba, fue su precursor un sastre mulato llamado José “Pepe” Sánchez, quien escribe en Santiago de Cuba el tema "Tristezas", considerado por todos los estudiosos del tema como el primer bolero.

El bolero cuando llega años posteriores a los centros urbanos de la isla cubana ingresa cantado en cantinas y peñas, con posterioridad y entrada la década del veinte gira mas así el ritmo de serenatas y conquista todos los clubes, “boites” y centros de reuniones, comienza su camino lento conquistando las Antillas desde Puerto Rico y en parte México, así en el principio de los treinta llega a Estados Unidos y a Hollywood y de allí al mundo.

Los estadounidenses declararon que el bolero era el amor hecho canción y quienes lo cantan tienen a trovadores por intérpretes, será por ello que compite en esos años mano a mano con el jazz y muchos de los cantantes de dicho ritmo musical estadounidenses tienen en aquellos años en sus repertorios boleros, algunos cantados en inglés, perdiendo a veces el significado romántico de la pieza original.

En América Latina, el bolero conquista tierras lejanas a la de su origen cubano. Así encontramos que el tango que le había ganado la batalla a otras melodías autóctonas del continente pierde terreno con la muerte de Carlos Gardel en 1935, por lo que el tango canción deja así abierto el camino a que el bolero comience a ser escuchado cada vez más, figuras como Agustín Lara y tantos otros hacen del bolero la bandera romántica de la música.

Gracias a la industria cinematográfica mexicana que comienza su aura de esplendor en la segunda mitad de los años treinta incorporando como estandarte y carta de presentación al bolero en los distintos films, siempre habrá un intérprete cantando un bolero, posibilita que gane todos los mercados latinoamericanos y se proyecte en el viejo continente.

Durante casi veinte años el bolero fue rey indiscutido de pistas de bailes, audiciones radiales, cinematografía y de la naciente televisión, a toda hora y en cualquier sitio se escuchaba o se cantaba un tema de bolero, así incluso muchos tangos fueron cantados a ritmo de bolero.

Las letras son apasionadas y esperanzadoras pero también en el bolero hay paso de facturas así en “Que te pasa corazón” bolero que cantaron e inmortalizaron Pedro Infante o Fernando Fernández, llamado "El Crooner de México", el intérprete le canta al corazón “…Que te pasa corazón, que estas tan triste, ahora sufres por amor tú lo quisiste…” en otras estrofa de la pieza musical se escucha decir “…ahora sufres por amor, las consecuencias por jugar con el amor te traicionaron…”, se le reprocha al corazón la consecuencia de un amor desleal donde quién canta debe sufrir porque precisamente confío en ese amor por los dictados del corazón.

En “Espérame en el cielo”, otro bolero clásico el cantante le canta a su amor diciéndole que; “…Espérame en el cielo, corazón, Si es que te vas primero, que pronto yo me iré. Ahí donde tu estés…” para concluir “…Para empezar de nuevo. Nuestro amor es tan grande, y tan grande…”, la letra da a entender que el amante seguirá su amor a cualquier lugar mas allá de la muerte y que solo le pide que ese amor espere para comenzar el idilio nuevamente.

Casi todas las letras de los distintos boleros hacen hincapié a la entrega del amor a diferencia del tango en donde la reflexión es la advertencia al amor y sus posibles consecuencias, el bolero es más desconfiado el tango es más cauto.

El bolero parecía morir a fines de los sesenta ante la invasión de la “nueva ola”, pero a fines de la década del sesenta Armando Manzanero dio una bocanada renovación al mismo, que hizo seguir viviendo a la más románticas de las músicas.

Hoy en día el fenómeno del bolero está comenzando a resurgir, muchas estaciones de radios tanto en FM o AM, como “El Fonógrafo” (*) de Ciudad de México, que se puede escuchar en toda partes del mundo vía Internet, se dedican exclusivamente a difundir bolero, también las hay que trasmiten vía Internet, las mismas en constante crecimiento se han posesionado de los radio-oyentes que han dejado las radios tradicionales para adherirse a radios exclusivas de música sin demasiada propagandas comerciales, el ranking de dichas emisoras de la “web” están precisamente encabezadas por las que se dedican a la difusión de boleros y música romántica, la radio “Libertadora” que ya no emite fue creada por un grupo de abogados de Buenos Aires, con ese fin además de servir como música funcional en las salas de espera de los consultorios de profesionales de la capital argentina.

A principios de los noventa con el álbum “Romance” el cantante mexicano Luis Miguel sin pretenderlo ya que la misma era una producción netamente comercial hace resurgir en su magnificencia al ritmo romántico.

El sociólogo Alberto Tivenci en su estudio sobre “Los ritmos musicales y su incidencia en Latinoamérica” ha manifestado con respecto al bolero que la candidez y la tranquilidad del ritmo musical y su canto apasionado hace que el oyente de la canción tienda a una relajación interna, frenando sus impulsos y presiones” y pone como caso el hecho de que en una centro hospitalario de Bogotá, en la sala de espera de pacientes en los parlantes surgían melodías de boleros, llamo a los profesionales que dichos pacientes al momento de ingresar a la consulta con el profesional médico se encontraban relajados y completamente calmos y con gran disposición a colaborar con el profesional.

El profesor argentino de filosofía y músico ha manifestado en una nota que publicara en el diario Clarín hace años “Más allá de las razones, el bolero reverdece y se hace rizoma en espectáculos, en otros discos, en publicaciones. Los tres Romances que grabó Luis Miguel fueron una necesidad histórica para el género porque rescataron del olvido lo que tenía destino de ser archivo. No el amor, que siempre encuentra un cause sonoro para ser dicho. Sino el bolero, cursi, inactual, sensiblero. Y, según parece, interminable”. 

El bolero es y será el lugar y encuentro donde las estrofas se juntan a la música para convertir a la pasión, el amor y la esperanza en canción.


Nota del Editor

El presente artículo fue publicado originalmente el 10 de septiembre de 2011 en este sitio. A pesar del tiempo transcurrido, conserva plena vigencia al reflejar la historia, la evolución y la trascendencia cultural del bolero como una de las expresiones musicales más representativas del romanticismo hispanoamericano. Se reproduce respetando el espíritu de su publicación original, como un homenaje a un género que ha sabido convertir el amor, la poesía y la esperanza en canciones inolvidables.