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13 enero 2017

DONALD TRUMP, LA INCÓGNITA DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

Por Aurelio Nicolella

El presidente electo de los Estados Unidos de América, Donald Trump, a pocas horas de asumir el  cargo más importante del mundo sigue siendo una incógnita.
Si vemos las actitudes que ha tomado tanto en la campaña electoral como en este periodo de transición, deberíamos decir que comienza una nueva etapa, en lo particular para el país del norte y en lo especial en el mundo.

En lo particular es seguro que la política económica será fundamental para su mandato, se supone que la administración Trump aplicara una política de puertas adentro, economía cerrada, privilegiando todo lo que se produce dentro de las fronteras estadounidenses y gravando con aranceles altos lo que provenga del exterior.

En economía política, hay dos y hasta tres opiniones diversas en cuanto a esta política a implementar por el “magnate presidente”:
.- La primera opinión dice: que esto hará crecer la debilitada economía local que se encuentra deprimida desde hace décadas, fortalecerá el crecimiento interno y su producto bruto mejorara con creación de empleos saliendo de ese porcentaje de pobreza tremendo que hoy llega hasta casi un 20,1% de la población económicamente activa (casi 50 millones de personas), con un índice de crecimiento bajo, que no supera el 2% anual en el mejor de los casos, creando con ello una desigualdad social no vista desde la crisis de 1929, teniendo en cuenta que la tasa de desempleo llega a casi un 15,8 (o sea casi 27 millones de personas). De seguir con estas cifras dicen los que apoyan los cambios de Trump, el famoso “the  american dream” (sueño americano) sería solo parte de los libros de historia.
Los partidarios de cerrar las fronteras económicamente pregonan que esas cifras negativas caigan y existiendo mano de obra disponible genuina estadounidense se podrá crear empleos descendiendo esos índices alarmantes de desocupación y desiguladad.