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01 abril 2013

DOS FUNDACIONES UN MISMO PROPÓSITO

Por Aurelio Nicolella.

“Hacen de nuestra ignorancia el pedestal de su poder” Raúl Scalabrini Ortiz (Pensador, filósofo y periodista, argentino 1898 – 1959)
Para el ámbito sociológico y legal, la palabra “Fundación” significa un tipo de persona jurídica sin ánimo de lucro, que continúa y cumple la voluntad de quien la fundó, con el fin de divulgar ideas, contribuir a ayudar a sociedades o personas carentes de recursos económicos, sociales o culturales.

Muchas veces, las personas o las multinacionales crean una fundación, no con los fines mencionados sino con el fin de evitar o conseguir exenciones para pagar menos impuestos y tasas al fisco. Muchos países en el mundo lo permiten, algunas veces con ello descuentan dichas contribuciones fiscales por migajas que entregan a la sociedad o entidades o personas, por lo cual se benefician. 

A veces, como veremos más adelante, estas Fundaciones, exentas de Impuestos crean e implementan políticas del gobierno a través de miembros de su personal en posiciones de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial de un país como sucede en los Estados Unidos de América. Estas mismas fundaciones crean políticas educativas a través  de miembros de su personal en cada nivel de los sistemas educativos de los países a los que dice prestar ayuda voluntariamente. A veces, se logran filtrar miembros de estas mismas fundaciones para  controlar también doctrinas religiosas de las distintas creencias de la humanidad que estorban su política de dominación; lo hacen  a través de los integrantes miembros de su personal, poniéndolos en posiciones claves en dichas organizaciones. Como siempre comienzan con la ayuda económica.

En las muchas fundaciones que existen en el mundo, las hay de todos los gustos y colores, desde políticas y religiosas, hasta deportivas y nacionales, pero  hay dos que son popularmente conocidas, y además han trascendido las fronteras de su país de origen. Una es la “Fundación Rockefeller”, fundada en 1913 por  John Davison Rockefeller, el multimillonario y  filántropo estadounidense, y la otra es la “Fundación Ford”, que vio la luz en 1936 por Edsel Ford, el hijo del famoso Henry Ford, creador del imperio Ford Motors.

Ambas fundaciones u organizaciones tuvieron, amén de descontar impuestos ante el poderoso fisco norteamericano, donaciones y administraciones de fondos para propósitos científicos, educativos y caritativos para el bienestar mundial. Con el tiempo, la fundación Rockefeller, después de la crisis de 1929, se destinó principalmente a girar hacia la propagación de las bondades del sistema capitalista; todo lo liberal es y será difundido como principio rector de dicha fundación, así es uno de los pilares del partido Republicano de Estados Unidos. Sus donaciones hacia el mismo a veces son abiertas, otras, menos publicitadas. También dicha fundación tuvo mucho que ver en la famosa Guerra del Chaco en América del Sur, ya que en dicha contienda Paraguay y Bolivia se disputaban el Chaco Boreal donde se creía que existían reservas de petróleo abundantes. Los Rockefeller, que manejaban abiertamente el negocio de los hidrocarburos, eran dueños de la “Standad Oil Company” y no dejaron de ver un negocio en estas tierras. 

También fueron de la partida en el Afganistán de los años treinta, como en el Irán de la década del cuarenta y cincuenta, ayudando encubiertamente con la CIA estadounidense al famoso golpe de estado para derrocar al gobierno del primer ministro Mohammed Mosaddeq y su gabinete, la famosa “Operación Ajax”. Asimismo existen versiones de que negociaban secretamente con el tercer Reich, ya que llegaron sus integrantes a suponer que los nazis podían ganar la segunda guerra mundial.

Apoyaron en América Latina, algunas veces a voces y otras a “sotto-voce”, cuanto quiebre institucional ocurriera en la región. Hoy abiertamente destinan millones de dólares a sostener cátedras en distintas universidades del mismo, como así también a colaborar monetariamente con organizaciones gubernamentales o no gubernamentales que difundan los pensamientos de la economía de libre mercado. Pero, últimamente, se ha acusado a esta fundación de propagar el pensamiento del “Nuevo Orden Mundial”, que basa su teoría en la implementación del mercado único. No por nada el lema de John Davison Rockefeller es "La competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla, no trabaje por el dinero, deje que el dinero trabaje por usted”

Para el sociológico estadounidense James Petras, no llama la atención que la agencia gubernamental estadounidense CIA utilice fundaciones filantrópicas como el conducto más efectivo para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen. Desde principios de los años cincuenta al presente, la intrusión de la CIA en el campo de las fundaciones fue y es inmensa.

En cuanto a la Fundación Ford, la misma, por haber nacido años después de la primer guerra mundial, se enfocó más hacia lo socio-político que lo económico como lo hizo en cambio la Rockefeller en sus comienzos. Así, en su iniciación lo social primó. Ayudó a comunidades carentes de recursos, pero finalizada la contienda mundial de mitad del siglo pasado y entrada en la guerra fría se destinaron los recursos de dicha fundación a defender los ideales de la vida americana sobre las amenazas latentes: el comunismo y la religión Católica Apostólica Romana; la primera porque amenazaba las instituciones republicanas que ya estaban dominadas por los grupos de poder y la segunda porque su existencia hace imposible la penetración de los ideales liberales. Ambas constriñen el camino de implementación del Nuevo Orden Mundial. Será por eso que el lema secreto es: “El principal campo de batalla es la mente del enemigo”.

25 marzo 2013

RADICALISMO Y EL PASO DE LA DICTADURA



Por Aurelio Nicolella

“Ruego a Dios que haga que el alma de Mario Abel Amaya descanse en paz. Ruego a Dios que permita sacarnos cuanto antes de esta pesadilla, de esta sangre, de este dolor, de esta muerte, para que se abran los cielos de nuevo; que en algún momento podamos venir todos juntos a esta tumba con aquellos recuerdos agridulces y recordar el esfuerzo del amigo y poder decirle que se realizó, que dio por fin sus frutos”. Palabras de despedida de Raúl R. Alfonsín en el entierro del correligionario Mario Abel Amaya, detenido, desaparecido y muerto en la dictadura militar de 1976.

El nunca mas
El tiempo pasa, increíblemente treinta y siete años ya pasaron del comienzo de la noche más negra que tuvo que vivir la República Argentina, el obstáculo más duro que sufrió nuestra  joven nación e increíblemente con sangre y dolor la prueba fue superada, con guerra internacional incluida. Durante esos días oscuros muchos dejaron su vida defendiendo principios que eran sentencias de muerte declaradas, mientras el grueso de los habitantes, por acción u omisión, trataban de mirar para otro lado; estos hombres colocaron lo que en la jerga barrial se llama “poner el pecho a las balas”, y balas en serio. Los hubo de todos los sectores de la sociedad, religiosos como los obispos Enrique Angelelli y Carlos Horacio Ponce de León, las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, o el nuevo Papa Francisco aunque le pese a Horacio Verbitsky; militantes políticos y sociales, docentes, profesionales y trabajadores, todos del amplio espectro de la sociedad.
No fue un período fácil, los medios de comunicación no eran como hoy los vivimos y disfrutamos, las redes sociales no existían, y los teléfonos de línea, porque los otros no existían, eran escasos y un lujo, eso si funcionaban.
Tampoco fue un periodo fácil para la Unión Cívica Radical: el partido de Yrigoyen fue perseguido brutalmente y sin contemplaciones debido a sus principios republicanos de defensa y libertad de las personas y ciudadanos, faltas graves a un proceso donde imperó la muerte y la autoridad  mesiánica  que se cernía sobre el país. El partido fue castigado duramente, salvo unos pocos que, traicionando esos principios de vida y libertad como otros partidos políticos e instituciones, prestaron colaboración, o peor aún callaron o huyeron como ratas por tirante, allá ellos con su conciencia.

12 febrero 2013

UN MUNICIPIO ZOMBI


Por Aurelio Nicolella (*)

“Llámela como más le guste, municipio, ayuntamiento, alcaldía, comuna, prefectura,  yo simplemente la llamo mi hogar” Pedro Kropotkin (Geógrafo y naturalista, ruso 1842-1941)

Lanús, un municipio que gozó en tiempos anteriores de un respeto entre los tantos municipios que componen el Gran Buenos Aires o  la moderna designación de AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), porque así al conurbano se la convierte en una megalópolis del mundo.
Lo cierto es que Lanús sigue en un laberinto sin salida desde hace años que tiene a sus habitantes como rehenes, parece un municipio zombi, camina sin vida.
 Las políticas municipales desde los noventa a  la fecha han sido catastróficas, desde el retorno de la democracia, hace casi treinta años, siempre ha sido gobernada por el Partido Justicialista, es más, los partidarios del justicialismo se jactan que Lanús es un bastión del peronismo, inexpugnable para las otras agrupaciones políticas, lo cierto es que los punteros políticos que responden al oficialismo municipal tienen cautivos a muchos de las poblaciones humildes y marginales, estas por necesidad, ya sea económica como social obedecen a estos pseudo-dirigentes que a su vez arrían a la gente como verdaderas manadas a las necesidades personales del oficialismo, sean estos mítines, actos políticos, concentraciones de fuerza; además de asegurar  un bolsón enorme de votos a favor del justicialismo.
Según datos de investigación, el treinta por ciento de los habitantes del municipio viven por debajo de la línea de pobreza, en 1974 era solamente el ocho por ciento. El cuarenta por ciento de las familias lanusenses viven de algún plan social del estado nacional, provincial o comunal y lo más triste es que casi un diez por ciento ya se encuentra en estado de indigencia y esta cifra va en aumento. La mayoría de las viviendas, sus moradores y algunos negocios se encuentran beneficiados por los subsidios del estado nacional en cuanto a los servicios públicos, la liberalización de estos repercutirá en los bolsillos de los lanusenses.
La inseguridad ha hecho de Lanús el partido con mayor riesgo para vivir de toda la Argentina, no por nada la llaman la “Detroit argentina”, las políticas municipales al respecto no existen, desde el municipio se asevera que la responsabilidad en la materia la tiene el estado provincial, pero a los contribuyentes se le cobra desde hace tiempo un canon por dicha materia.

09 febrero 2013

¿QUE RADICALISMO QUEREMOS?



Por Aurelio Nicolella (*)

“El radicalismo tiene que volver a sus fuentes, que siempre estuvieron amparadas por  lo que Yrigoyen define como su idea moral. El partido puede cambiar su esencia sobre la base de la frustración y los desengaños. Se hizo muy fuerte la defensa de sus ideales, tuvo casi un sentido religioso. Por ello, los radicales nos llamamos correligionarios, participantes de una verdadera religión, que es la religión de la ética, de la política limpia, de la política moral. El radicalismo tiene esos principios como base fundamental." - Anselmo Marini (1907-2002), Gobernador bonaerense (1963-1966).

El radicalismo
En un año electoral tan importante como este 2013, un año bisagra (**) para la política argentina, ya que se juegan muchas cosas, el oficialismo  tiene su última carta para al menos instalar en la sociedad el tema de la “re-reelección” y de encontrar así la posibilidad de un nuevo mandato de CFK, que posibilitaría en América Latina el liderazgo popular, ya que Hugo Chávez, el abanderado de la causa de los pueblos del sur del Río Grande ya no reina y ni gobierna. Para Daniel Scioli y Sergio Massa, que remaban en el mismo bote del kirchnerismo hasta hace poco, será la oportunidad de ver hasta dónde pueden llegar en sus aspiraciones políticas para salir de sus respectivos feudos y proyectarse extramuros.
También para el arco opositor  al oficialismo es un año bisagra: el macrismo y los socialistas a su manera se juegan mucho en estas elecciones, ellos  gobiernan dos de los tres únicos distritos del país que no están en manos del oficialismo, la apuesta es grande e importante, el dilema de ellos es sin lugar a dudas, donde poner las fichas.
En cambio, para la U.C.R. es más que un año bisagra, ya que debe demostrar, primeramente ante sus militantes y sus simpatizantes y luego ante la sociedad argentina, que es la alternativa a un gobierno decadente, inoperante y corrupto, que puede ser la opción, que aprendió de sus errores y que precisamente tiene un plan de gobernabilidad para ello.

05 enero 2013

CHAVEZ Y SU REVOLUCIÓN: SIAMESES EN EL PODER





Por Aurelio Nicolella

“La perpetuidad de una persona en el poder es indiscutiblemente peligrosa e inconveniente, lo convierte en tirano y la única opción del oprimido es pensar en la muerte del opresor” Carlos Alberto Freggia (Pensador Brasileño).

Hugo Rafael Cavéz Frías
       Un futuro incierto es lo que le espera a Venezuela. No se puede negar que la incertidumbre se apoderó de la nación caribeña. Aunque el vicepresidente en ejercicio de la primera magistratura Nicolás Maduro se haya reunido con el titular del Poder Legislativo, Diosdado Cabello, pretendiendo con ello querer demostrar que el gobierno bolivariano se encuentra unido y compacto, igualmente todos los analistas internacionales en estas horas son contestes en manifestar que las fisuras en la “Revolución Bolivariana” son palpables y se ahondarán con el correr de los días si es que Chávez se retira de esta vida terrenal.

       Si Chávez murió, o esta agonizando, es algo que solo los médicos y el entorno del Comandante saben. Lo cierto es que cuando la noticia del deceso se deba difundir a la sociedad y el mundo, comenzara la apertura sucesoria para saber quién es el heredero de Hugo Rafael Chávez Frías y su Revolución Socialista del Siglo XXI, lo que sucederá en Venezuela son situaciones muy comunes en regímenes que se tildan de democráticos, pero realmente no lo son.

       Al no existir el cambio en el poder o alternancia, que haya habido elecciones no quiere decir precisamente que en el país del prócer Francisco Miranda exista realmente un sistema republicano y democrático como realmente debería existir en toda sociedad que se considere democrática.