Por Aurelio Nicolella
Estamos
a meses de una elección nacional, provincial y municipal aunque de medio
término, no dejara de ser fundamental, el oficialismo lo ve de una manera
distinta, pero lo cierto será una especie de plebiscito de la gestión actual de
la cual en una forma menguada los partidarios del radicalismo formamos parte.
Muchos
radicales sentimos que hemos sido en este año largo, “ninguneados”. La palabra
ningunear tiene dos significados, según el diccionario de la Real Academia
Española: en primer lugar, significa no hacer caso de alguien, no tomarlo en
consideración y, en segundo, menospreciar a alguien.
En
Cambiemos, para muchos de la U.C.R. es seguramente el primer significado el que
más se adecuada a la realidad que vive el partido en esta etapa de su historia,
eso es lo que palpamos muchos como que no nos hacen caso, y, no toman en
consideración la capacidad y experiencia de muchos radicales que pudieran
acompañar la gestión actual en todos los niveles donde Cambiemos ha vencido.
Ernesto
Sanz desde la convección de Gualeguaychú del 2015 impuso su postura de que el
radicalismo debía jugar en Cambiemos, hoy a Sanz se le considera con su actual
postura con respecto al radicalismo como una especie de patrón de estancia,
pero muchos consideramos que en Cambiemos juega como un simple capataz donde
falta solo pedir permiso para respirar.
Todavía se recuerda en el partido como cayó la decisión de que
Ernesto Sanz no integrara el gabinete macrista, cayó como una bomba, realmente
preocupante, y sus excusas de querer compartir más tiempo con su familia
sonaron como una claudicación injustificada en un político de carrera. ¿Qué
habrá pasado entre Sanz y los “popes” de Cambiemos?, hoy sigue siendo un misterio
para muchos radicales.
A nivel nacional y con justa causa muchos partidarios de la U.C.R.
y entre ellos Alfonsín (hijo) exigen mayor energía por parte del partido y
reclaman más diálogo y acuerdos dentro de la fuerza Cambiemos. Es que en los
cargos claves, el radicalismo se halla ausente y por eso pasa lo que pasa, las
declaraciones inapropiadas de Juan José Gómez Centurión, la situación generada
por Gustavo Arribas en la Agencia Federal de Investigaciones (ex SIDE) de
querer justificar lo injustificado. Las acusaciones de imputación a la
Canciller Susana Malcorra por uso de fondos públicos para impulsar su
candidatura en la O.N.U., Patricia Bullrich que nadie entiende cómo puede
seguir a cargo de una cartera tan sensible y caliente como es Seguridad, muchos
nos preguntamos porque Javier Iguacel titular de Vialidad Nacional y ex
empresario petrolero, paga clases de “coaching” con fondos del Estado nacional, muchos se preguntan si
tiene capacidad para ser funcionario, porque todos ven en él un concepto empresarial
de la función pública, la política no es una empresa.
Y así a nivel nacional podríamos seguir. Y el patrón es que todos
ellos no son radicales, muchos vienen, la mayoría de la función corporativa
empresarial.
En la provincia, el vicegobernador radical Daniel Marcelo Salvador,
fue el único que salió a la cancha mientras la provincia estaba inundándose,
dando la cara. A muchos habitantes de la provincia todavía resuenan los dichos
de Vidal en plena campaña electoral diciéndole a los inundados que si la
elegían siempre iba a estar al lado de ellos, pero la gobernadora prefirió
vacacionar fuera del país luego de haber hecho un “spot publicitario” invitando
a los argentinos a veranear en tierras bonaerenses. Por eso muchos radicales,
hoy todavía socios de Cambiemos hicieron sentir su voz: “como gobernadora tiene
la obligación de estar ante los hechos de gravedad”, se sentía en los corillos
de muchos legisladores, aunque hubo radicales que lo tomaron a chiste y otros como
presagio a futuro diciendo que un radical gobernara en el futuro la provincia
de Buenos Aires ya que hacía 30 años que en el sillón de Dardo Rocha no se sentaba un radical.
Otra perlita fueron los dichos del ministro bonaerense de
seguridad, en un intento por resaltar el Operativo Sol de este verano, que
cubre las localidades de la Costa Atlántica de la provincia, el funcionario
bonaerense sostuvo que los homicidios dolosos descendieron un 150% en
comparación con el año pasado. ¿Habrá pensado lo que dijo?, ¿Tendrá asesores el
ministro?, gran gestión, los asesinos, no solo dejaron de matar, sino que ahora
se dedican a resucitar muertos”, eran los comentarios en las redes sociales,
que se llenó sobre el error estadístico de Cristián Ritondo.
En el querido municipio de Lanús el radicalismo solamente en la
Secretaría de Desarrollo Social tiene presencia, y eso en algunas direcciones,
en el resto de las áreas el partido radical brilla por su ausencia, y lo más
triste es que peronistas que hasta ayer eran opositores a Cambiemos ocupan
áreas importantes del municipio y acompañan en las decisiones del intendente
Néstor Osvaldo Grindetti. Ahora se ha hecho valer la estructura puesta por el
radicalismo en las elecciones de 2015, primero en las P.A.S.O y después en las
generales posibilitaron que Cambiemos pudiere dar el batacazo en donde se
consideraba la tierra fortín del peronismo. Esa estructura que a nivel
municipal solamente tenían los dos partidos mayoritarios a nivel nacional, el
justicialismo y el radicalismo.