El sistema de salud de los
Estados Unidos es propio de un estudio sociológico, el mismo era hasta 1971,
Presidencia de Richard M. Nixon, uno de
los mejores del mundo. Incluso superaba al del Reino Unido considerado hoy en
día junto al sistema canadiense en uno de los mejores.
Hoy es deprimente por lo
selectivo que es el sistema del país del norte. Tal fue su decadencia que
comenzó en la década del 70 y se acentuó en la década siguiente “la era Reagan
“.
Tal fue la destrucción de la
misma que en la presidencia de la administración de Barack Obama (2009-2017) se
intentó paliar la solución de la cantidad de personas sin cobertura médica la Ley
de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Accesible llamada popularmente “Obamacare”, nunca llego a la asistencia
sanitaria universal que llego a existir en tierras del Tio Sam. El sistema implantado por Obama
fue criticado y a la llegada de Donald
John Trump se defenestro y se cambio el mismo.
Los sistemas de salud pública se
ponen aprueba ante una epidemia o una pandemia y esto es lo que está sucediendo
en los Estados Unidos, el SARS-CoV-2. (Coronavirus), el sistema público
inexistente sucumbió ante este flagelo.
En Estados Unidos existe el
sistema privado de salud que se encuentra bajo un sistema de seguro tabulado,
esto significa que uno paga un seguro por determinada suma de dinero que
posibilitara con ese monto por hacer frente a la enfermedad o a algún siniestro
como es un accidente desde lo domestico al vial. Ha habido casos en donde el
paciente ante el corte de los de dos de la mano el seguro médico solo le cubría
uno o dos de esos miembros para su implante.