Por Aurelio Nicolella (*)
El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor, esta frase la dijo el filósofo chino Confucio allá lejos en el tiempo, no por ser tan distantes en nuestro tiempo no deja de ser actual y aplicable a circunstancias de hoy.
La Unión Cívica Radical, partido centenario, como últimamente les gusta decir a muchos de sus dirigentes, como si eso daría seguridad de triunfos electorales, ha caído otra vez en su propia telaraña, las alianzas que tejió no dieron frutos, al contrario hicieron que el partido centenario, termine a ser un mero espectador sombra de la política argentina, sin protagonismo relevante.
La crisis radical de hoy, se forma desde dentro del partido mismo, viene de años de desidia de sus dirigentes, eso queda claro y es absurdo negarlo.
