BOLERO DONDE LA MUSICA SE CONVIERTE EN ROMANCE
Por Aurelio Nicolella (*)
Nadie puede dudar que el siglo XX fue la centuria donde tres
grandes géneros musicales coparon la música de la humanidad y giraron por todo
el orbe, así encontramos que, el jazz, que era el lamento triste del esclavo en
los campos algodoneros del sur estadounidense fue ganando su lugar en el mundo
de los blancos, el segundo genero mundial, el tango con su lamento y tristeza
hizo que no solo se cantara la bronca y el dolor sino que se bailara.
Pero el ritmo que mejor expreso el romanticismo, el amor, la
esperanza, la poesía y el deseo, todos ellos conjugados en un solo lugar fue el
bolero, dicho ritmo acaparo y lo sigue haciendo en todas las pistas de bailes
del mundo.
Agustín Lara y su musa María Félix: Temas inmortales de
Agustín Lara se siguen escuchando y se escucharan en todas partes del orbe, la
magia del bolero es sorprendente. La historia dice que dicho ritmo musical
nació en la caribeña Cuba, fue su precursor un sastre mulato llamado José
“Pepe” Sánchez, quien escribe en Santiago de Cuba el tema
"Tristezas", considerado por todos los estudiosos del tema como el
primer bolero.
El bolero cuando llega años posteriores a los centros
urbanos de la isla cubana ingresa cantado en cantinas y peñas, con
posterioridad y entrada la década del veinte gira mas así el ritmo de serenatas
y conquista todos los clubes, “boites” y centros de reuniones, comienza su
camino lento conquistando las Antillas desde Puerto Rico y en parte México, así
en el principio de los treinta llega a Estados Unidos y a Hollywood y de allí
al mundo.
Los estadounidenses declararon que el bolero era el amor
hecho canción y quienes lo cantan tienen a trovadores por intérpretes, será por
ello que compite en esos años mano a mano con el jazz y muchos de los cantantes
de dicho ritmo musical estadounidenses tienen en aquellos años en sus
repertorios boleros, algunos cantados en inglés, perdiendo a veces el
significado romántico de la pieza original.
En América Latina, el bolero conquista tierras lejanas a la
de su origen cubano. Así encontramos que el tango que le había ganado la
batalla a otras melodías autóctonas del continente pierde terreno con la muerte
de Carlos Gardel en 1935, por lo que el tango canción deja así abierto el
camino a que el bolero comience a ser escuchado cada vez más, figuras como
Agustín Lara y tantos otros hacen del bolero la bandera romántica de la música.
Gracias a la industria cinematográfica mexicana que comienza
su aura de esplendor en la segunda mitad de los años treinta incorporando como
estandarte y carta de presentación al bolero en los distintos films, siempre
habrá un intérprete cantando un bolero, posibilita que gane todos los mercados
latinoamericanos y se proyecte en el viejo continente.
Durante casi veinte años el bolero fue rey indiscutido de
pistas de bailes, audiciones radiales, cinematografía y de la naciente
televisión, a toda hora y en cualquier sitio se escuchaba o se cantaba un tema
de bolero, así incluso muchos tangos fueron cantados a ritmo de bolero.
Las letras son apasionadas y esperanzadoras pero también en
el bolero hay paso de facturas así en “Que te pasa corazón” bolero que cantaron
e inmortalizaron Pedro Infante o Fernando Fernández, llamado "El Crooner
de México", el intérprete le canta al corazón “…Que te pasa corazón, que
estas tan triste, ahora sufres por amor tú lo quisiste…” en otras estrofa de la
pieza musical se escucha decir “…ahora sufres por amor, las consecuencias por
jugar con el amor te traicionaron…”, se le reprocha al corazón la consecuencia
de un amor desleal donde quién canta debe sufrir porque precisamente confío en
ese amor por los dictados del corazón.
En “Espérame en el cielo”, otro bolero clásico el cantante
le canta a su amor diciéndole que; “…Espérame en el cielo, corazón, Si es que
te vas primero, que pronto yo me iré. Ahí donde tu estés…” para concluir “…Para
empezar de nuevo. Nuestro amor es tan grande, y tan grande…”, la letra da a
entender que el amante seguirá su amor a cualquier lugar mas allá de la muerte
y que solo le pide que ese amor espere para comenzar el idilio nuevamente.
Casi todas las letras de los distintos boleros hacen
hincapié a la entrega del amor a diferencia del tango en donde la reflexión es
la advertencia al amor y sus posibles consecuencias, el bolero es más
desconfiado el tango es más cauto.
El bolero parecía morir a fines de los sesenta ante la
invasión de la “nueva ola”, pero a fines de la década del sesenta Armando
Manzanero dio una bocanada renovación al mismo, que hizo seguir viviendo a la más
románticas de las músicas.
Hoy en día el fenómeno del bolero está comenzando a
resurgir, muchas estaciones de radios tanto en FM o AM, como “El Fonógrafo” (*)
de Ciudad de México, que se puede escuchar en toda partes del mundo vía
Internet, se dedican exclusivamente a difundir bolero, también las hay que
trasmiten vía Internet, las mismas en constante crecimiento se han posesionado
de los radio-oyentes que han dejado las radios tradicionales para adherirse a
radios exclusivas de música sin demasiada propagandas comerciales, el ranking
de dichas emisoras de la “web” están precisamente encabezadas por las que se
dedican a la difusión de boleros y música romántica, la radio “Libertadora” que ya no emite fue creada por un grupo de abogados de Buenos Aires, con ese fin
además de servir como música funcional en las salas de espera de los
consultorios de profesionales de la capital argentina.
A principios de los noventa con el álbum “Romance” el
cantante mexicano Luis Miguel sin pretenderlo ya que la misma era una
producción netamente comercial hace resurgir en su magnificencia al ritmo
romántico.
El sociólogo Alberto Tivenci en su estudio sobre “Los ritmos
musicales y su incidencia en Latinoamérica” ha manifestado con respecto al
bolero que la candidez y la tranquilidad del ritmo musical y su canto
apasionado hace que el oyente de la canción tienda a una relajación interna,
frenando sus impulsos y presiones” y pone como caso el hecho de que en una
centro hospitalario de Bogotá, en la sala de espera de pacientes en los
parlantes surgían melodías de boleros, llamo a los profesionales que dichos pacientes
al momento de ingresar a la consulta con el profesional médico se encontraban
relajados y completamente calmos y con gran disposición a colaborar con el
profesional.
El profesor argentino de filosofía y músico ha manifestado
en una nota que publicara en el diario Clarín hace años “Más allá de las
razones, el bolero reverdece y se hace rizoma en espectáculos, en otros discos,
en publicaciones. Los tres Romances que grabó Luis Miguel fueron una necesidad
histórica para el género porque rescataron del olvido lo que tenía destino de
ser archivo. No el amor, que siempre encuentra un cause sonoro para ser dicho.
Sino el bolero, cursi, inactual, sensiblero. Y, según parece, interminable”.
El bolero es y será el lugar y encuentro donde las estrofas
se juntan a la música para convertir a la pasión, el amor y la esperanza en
canción.
Nota del Editor
El presente artículo fue publicado originalmente el 10 de septiembre de 2011 en este sitio. A pesar del tiempo transcurrido, conserva plena vigencia al reflejar la historia, la evolución y la trascendencia cultural del bolero como una de las expresiones musicales más representativas del romanticismo hispanoamericano. Se reproduce respetando el espíritu de su publicación original, como un homenaje a un género que ha sabido convertir el amor, la poesía y la esperanza en canciones inolvidables.

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