MARIPÁ: EL FENÓMENO DE LOS HOMBRES MAYORES QUE ELIGEN PAREJAS MUCHO MÁS JÓVENES
Por el Prof. Esteban Salvatierra
En los últimos años se ha
consolidado una tendencia que, aunque siempre existió, hoy se observa con mayor
frecuencia y menor censura social: hombres mayores de 60 años que establecen
relaciones sentimentales con mujeres de entre 30 y 40 años, e incluso más
jóvenes. En Argentina, Uruguay y como en buena parte de Occidente, el fenómeno de los
llamados "Maripá" (hombre mayor con pareja mucho más joven) dejó de
ser una rareza para convertirse en una realidad cada vez más visible.
Quienes frecuentan las revistas
del corazón o las páginas de espectáculos saben que ya no sorprenden las
fotografías de hombres de más de sesenta años caminando de la mano con mujeres
treinta o cuarenta años menores. Lo que hace algunas décadas despertaba
escándalo, hoy suele generar apenas curiosidad.
La boda, ocurrida hace algunos años, del reconocido psicólogo social argentino Alfredo Moffatt (1934-2023), con su exalumna Daniela Azpiazu Bitsikas, cuando él tenia 77 y ella 23 años, en su momento habia puesto el tema sobre la mesa y generó un amplio debate sobre las relaciones con marcadas diferencias de edad. Sin embargo, el fenómeno de los llamados "Maripá" estuvo lejos de constituir un caso aislado. Por el contrario, se trata de una tendencia cada vez más visible tanto en la Argentina como en numerosos países occidentales.
Hollywood ofrece numerosos
ejemplos. El actor Richard Gere está casado con la española Alejandra Silva,
treinta y tres años menor; Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones mantienen
desde hace más de dos décadas una relación con veinticinco años de diferencia;
Mick Jagger, líder de los Rolling Stones, comparte su vida con la exbailarina
Melanie Hamrick, cuarenta y cuatro años menor, mientras que Al Pacino volvió a
ser padre pasados los ochenta años junto a una pareja varias décadas menor que
él.
El fenómeno tampoco es exclusivo
del mundo del espectáculo. Importantes empresarios, deportistas, dirigentes
políticos y figuras de alto poder adquisitivo protagonizan relaciones
similares, alimentando un debate que combina aspectos biológicos, psicológicos,
económicos y culturales. Lo cierto es que, en una sociedad donde la expectativa
de vida aumenta y los prejuicios disminuyen, las parejas con amplias
diferencias de edad son cada vez más visibles y socialmente aceptadas.
Durante siglos estas uniones
fueron habituales. En numerosas sociedades, especialmente hasta el
Renacimiento, los matrimonios respondían más a cuestiones económicas,
familiares o patrimoniales que al amor romántico. Con el paso del tiempo,
Occidente comenzó a privilegiar la elección personal de la pareja, aunque las
diferencias generacionales continuaron presentes.
Las estadísticas demográficas también muestran que las uniones en las que el hombre es mayor que la mujer continúan siendo mucho más frecuentes que la situación inversa. Si bien en las últimas décadas la diferencia promedio de edad entre los integrantes de una pareja ha disminuido, diversos estudios internacionales coinciden en que siguen predominando los matrimonios y convivencias donde el varón supera en edad a su compañera. Los casos con diferencias muy amplias —de diez, quince o más años— representan una minoría, pero son considerablemente más habituales cuando el hombre es el mayor de la pareja que cuando ocurre al revés.
Más allá de las explicaciones
psicológicas o sociológicas, existe también una percepción muy difundida entre
muchos hombres maduros. Para algunos, formar pareja con una mujer
considerablemente más joven representa una manera de prolongar la juventud, mantenerse
activos, cuidar más su aspecto físico y conservar una mayor vitalidad. No se
trata únicamente de una cuestión afectiva, sino también de la imagen que
proyectan y de cómo se sienten consigo mismos.
En ese contexto suele escucharse,
muchas veces en tono de broma pero con un trasfondo revelador, una frase
repetida en reuniones de amigos: "Nunca te cases con una mujer de tu misma
edad, porque después de los cincuenta terminás siendo su enfermero y su
remisero." Quienes sostienen esta idea creen que una compañera mucho más
joven conserva durante más tiempo intereses, energía y hábitos que favorecen
una vida social más activa.
Naturalmente, se trata de un
estereotipo que no describe todas las relaciones. Existen innumerables
matrimonios y parejas de edades similares que disfrutan de una vida plena y
duradera, así como también relaciones con grandes diferencias de edad que fracasan.
Sin embargo, esa percepción forma parte del imaginario masculino contemporáneo
y ayuda a explicar por qué el fenómeno de los llamados "Maripá"
parece adquirir una visibilidad cada vez mayor.
¿Qué explica este fenómeno en la
actualidad? Las respuestas son diversas. Algunos especialistas consideran que
el aumento de la expectativa de vida, el mejor estado físico de las personas
mayores y una mayor independencia económica permiten que muchos hombres
mantengan una vida social y afectiva activa durante más tiempo.
Otros agregan que numerosas
mujeres valoran en hombres maduros cualidades como la estabilidad emocional, la
experiencia, la seguridad personal y una situación económica consolidada,
aspectos que muchas veces no encuentran en hombres de su misma edad.
Desde la psicología también se
han formulado distintas interpretaciones. Algunos profesionales sostienen que
determinadas relaciones pueden estar influenciadas por necesidades afectivas,
experiencias familiares o carencias emocionales no resueltas. Otros, en cambio,
advierten que no corresponde generalizar y que cada pareja responde a una
historia personal distinta.
Para el psicólogo e investigador estadounidense David M. Buss, la diferencia de edad, por sí sola, no determina el éxito o el fracaso de una relación. Lo verdaderamente importante es la existencia de un proyecto común, respeto mutuo, comunicación y expectativas compartidas.
En cuanto a la edad cronológica, la antropóloga estadounidense Helen Fisher, reconocida internacionalmente por sus investigaciones sobre el amor, la elección de pareja y el comportamiento humano, sostiene que por sí sola no determina la calidad ni el futuro de una relación. A su juicio, factores como la madurez emocional, el compromiso, la comunicación y los proyectos compartidos resultan mucho más importantes para la estabilidad y el éxito de una pareja que la diferencia de edad entre sus integrantes.
Existe un antiguo dicho popular,
transmitido de generación en generación en distintas culturas occidentales, que
sostenía que "el hombre debía casarse con una mujer al menos quince años
menor". Más allá de que nunca constituyó una regla social ni mucho menos
científica, el refrán reflejaba la creencia de que una esposa más joven
favorecería la estabilidad del matrimonio, la crianza de los hijos y una vida
conyugal más prolongada. Hoy esa idea resulta discutible y responde a una
visión propia de otras épocas, pero demuestra que las uniones con diferencias
importantes de edad no son un fenómeno nuevo, sino una realidad presente desde
hace siglos.
No obstante, estas relaciones
también enfrentan desafíos particulares. Las diferencias generacionales pueden
traducirse en intereses distintos, proyectos de vida incompatibles, diferencias
respecto de la maternidad o la paternidad, e incluso distintas maneras de
comprender la realidad social y tecnológica. Son obstáculos que requieren
diálogo y una gran capacidad de adaptación.
El psicólogo alemán Sebastian Ocklenburg, investigador de las relaciones de pareja, sostiene que la diferencia de edad, por sí sola, no determina el éxito ni el fracaso de una relación. Según explica, diversos estudios muestran que, a medida que los hombres envejecen, tienden a preferir parejas más jóvenes con mayor frecuencia que las mujeres. Sin embargo, advierte que la estabilidad de una pareja depende principalmente de la compatibilidad emocional, los proyectos compartidos, el respeto mutuo y la capacidad de afrontar juntos las distintas etapas de la vida, más que de la edad cronológica de sus integrantes.
Lo cierto es que el fenómeno
Maripá continúa creciendo. Las redes sociales, el cambio cultural, la
prolongación de la vida activa y la disminución de los prejuicios han
contribuido a que estas parejas sean cada vez más visibles y aceptadas.
Quizá la mayor transformación de
nuestro tiempo no sea la diferencia de edad entre los integrantes de una
pareja, sino el hecho de que la sociedad ha comenzado a valorar cada vez más la
libertad individual por encima de las convenciones sociales. Al fin y al cabo,
cuando dos adultos deciden compartir un proyecto de vida de manera libre y
consciente, la edad deja de ser el único elemento sobre el cual juzgar una
relación.
📊 INFOGRAFÍA
MARIPÁ
El fenómeno de los hombres mayores que eligen parejas mucho más jóvenes
🌎 ¿Por qué crece?
- Mayor expectativa de vida.
- Mejor estado físico.
- Mayor estabilidad económica.
- Menos prejuicios sociales.
- Cambios culturales.
❤️ ¿Qué buscan muchos hombres?
- Sentirse más jóvenes.
- Mayor vitalidad.
- Vida social activa.
- Renovar proyectos personales.
- Cuidar su imagen.
👩 ¿Qué valoran muchas mujeres?
- Madurez.
- Experiencia.
- Seguridad emocional.
- Estabilidad económica.
- Confianza.
🎬 Casos conocidos
✔ Alfredo Moffatt
✔ Richard Gere
✔ Michael Douglas
✔ Mick Jagger
✔ Al Pacino
🧠 Visión de especialistas
- No existe una explicación única.
- Cada pareja tiene su propia historia.
- La edad no determina el éxito.
- Importan el respeto y los proyectos comunes.
⚠️ Principales desafíos
Diferencias generacionales
Maternidad o paternidad
Tecnología y costumbres
Proyectos de vida
🏁 CONCLUSIÓN
El fenómeno Maripá es cada vez más visible debido al aumento de la expectativa de vida, los cambios culturales y la disminución de los prejuicios. El éxito de estas relaciones depende mucho más del respeto, la comunicación y los proyectos compartidos que de la diferencia de edad.
📊 DIFERENCIA DE EDAD EN LAS PAREJAS
👨 Tendencia predominante
- En la mayoría de las parejas el hombre es mayor.
- La diferencia suele ser de pocos años.
- Las uniones con diferencias de 10, 15 o más años existen, aunque representan una minoría.
📈 Datos demográficos
- Las parejas con hombres mayores siguen siendo claramente más numerosas.
- Las parejas donde la mujer supera ampliamente en edad al hombre son mucho menos frecuentes.
- Esta tendencia se observa en numerosos países occidentales.
📚 Explicaciones más frecuentes
Mayor estabilidad emocional
Seguridad económica
Madurez y experiencia
Menor prejuicio social
🏛️ Conclusión
Las estadísticas muestran que las parejas en las que el hombre es mayor que la mujer siguen siendo las más frecuentes. Aunque las diferencias de edad muy amplias representan una minoría, continúan siendo considerablemente más habituales que las relaciones en las que la mujer supera ampliamente en edad al hombre.
🧠 ¿QUÉ OPINAN LOS ESPECIALISTAS?
| Especialista | Opinión |
|---|---|
|
🇺🇸 Helen Fisher Antropóloga |
La diferencia de edad no determina el éxito de una relación. Lo verdaderamente importante es la madurez emocional, la comunicación, el compromiso y los proyectos compartidos. |
|
🇺🇸 David Buss Psicólogo evolucionista |
Las preferencias de pareja responden tanto a factores biológicos como culturales. Muchos hombres muestran preferencia por mujeres más jóvenes, mientras que muchas mujeres valoran la estabilidad y la experiencia. |
|
🇩🇪 Sebastian Ocklenburg Psicólogo |
La diferencia de edad, por sí sola, no explica el éxito o el fracaso de una pareja. La compatibilidad emocional y los objetivos comunes resultan mucho más importantes. |
📌 OPINIÓN GENERAL DE LOS ESPECIALISTAS
Aunque las parejas con diferencias importantes de edad suelen despertar interés social, los especialistas coinciden en que la edad cronológica no determina la calidad ni la duración de una relación. El respeto mutuo, la madurez emocional, la comunicación, el compromiso y un proyecto de vida compartido continúan siendo los factores que mejor explican la estabilidad de una pareja.

1 comentario:
Muy buena nota
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