“La libertad de expresión es como la salud: cuando falta se da cuenta uno de lo que perdió. Sin ella, el ser humano pierde la dignidad como tal. Por lo tanto, todos debemos luchar para conservarla y pasarla a nuestros hijos, como la mejor herencia. AURELIO NICOLELLA

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PROFESIONES LIBERALES EN PELIGRO


Por Aurelio Nicolella


Fabio Alekso, dueño de tres casas de repuestos de la famosa marca Mercedes Benz y representante de la misma para la zona sur del conurbano bonaerense, le estaba diciendo a su amigo de la infancia Carlos, médico con veinte años de ejercicio profesional, que le hubiera gustado tener un título universitario ya que solo hizo un par de años de la escuela secundaria para abandonarla y dedicarse a trabajar duro.
La respuesta del amigo médico no se hizo esperar, le manifestó que estaba loco, le explico que ser profesional con título universitario en la Argentina del siglo XXI es ser “kamizake”, que se dejara de jorobar que no le iba mal, en cambio que se olvidara del título y que tener una profesión universitaria solo servia para tener un cuadrito, y que del cuadrito no se vive.
Lo que parece duro, es la realidad que viven miles de profesionales argentinos, que se dedican a trabajar independientemente; lo que otrora era la salvación, el porvenir asegurado, el orgullo de la familia, el famoso “M’hijo el dotor”, es una triste realidad llena de penurias.
Hoy los profesionales liberales argentinos deben afrontar la cada vez más, la falta de oportunidades para poder desarrollar sus actividades, el peso impositivo sumado a los costos elevados para poder ejercer la profesión (matriculas, seguros, permisos, materias primas, sellos y tasas de toda índole) hacen que solo aquellos que decidan trabajar para relación dependencia puedan ejercer lo que tantos años le llevo aprender.
Es así como los médicos que antes con su consultorio privado cubrían sus necesidades básicas, como gastos fijos y mantenimiento de su hogar, solo iban al hospital a conocer y estudiar nuevos casos y técnicas médicas como a hacer sociales, todo ello hoy es solo utopía del pasado.
Es que la medicina ejercida liberalmente ha caído, hoy son pocos los galenos que pueden darse el lujo de mantener un consultorio con secretaría, y vivir del pago de la consulta o de lo que deja las obras sociales o las medicinas prepagas, si se da ello acontece solamente en las zonas mas acomodadas de la Ciudad de Buenos Aires y de los demás centros urbanos del país, donde el poder adquisitivo no ha caído todavía.
Es común ver en las guardias de hospitales y clínicas privadas como médicos cardiólogos o de otras especialidades, se encuentran haciendo guardia clínica en dichos nosocomios a fin de poder paliar el déficit presupuestario de su profesión.
Al decir del doctor Alejo Gutiérrez, economista y director de la Asociación de Economistas Argentinos, “...los índices económicos demuestran que esta última crisis económica-financiera mundial que incluye a nuestro país, se llevara a la tumba a los profesionales que ejercen su ocupación en forma liberal, dada la situación solo podrán sobrevivir a ella los grandes grupos de profesionales que se hayan asociados entre sí para superar el problema económico...”
Tal es la situación del problema que hoy, por ejemplo muchos abogados que antes ejercían su profesión en forma liberal, hoy migran o tratan de hacerlo hacia actividades no solo mas rentables sino mas convenientes para mantenerse y poder subsistir, aunque ello no tenga nada que ver con la profesión universitaria estudiada.
En el caso de los abogados, el doctor Mario Pacheco Ávila, abogado cordobés, manifiesta que “...en cuanto al derecho, la profesión, hoy esta trillada, hay muchos abogados en todo el país, sumado ello al mal funcionamiento de la justicia, lo caro que es ir a los tribunales a reclamar sumado al sistema burocrático-judicial actualmente imperante, ello hace que la gente litigue menos, por lo cual no hace valer sus derechos, por ende merma el trabajo abogadil...”, y recalca que “... además las universidades tanto privadas como estatales, han dejado de ser centros de investigación y fomento para transformarse en fabricas masivas de profesionales con el único fin de que a mayor cantidad de alumnos mejor universidad...” eso lleva “... a que se de importancia a la cantidad y no la calidad del universitario...” entonces todo se reduce a competir entre ellas para ver cuantos alumnos poseen.
Queda evidente que los colegios profesionales que agrupan a las distintas profesiones, no concurren a paliar a sus matriculados en la situación económica que viven hoy en día.
Así se logra ver como los antiguamente centros de colegiación que primaban por el bienestar y la tranquilidad de los profesionales para poder ejercer libremente y sin presiones sus actividades, hoy se dedican a ser focos para catapultar a sus integrantes a la conducción política-administrativa de los distintos estamentos del estado, es común ver al que anteriormente era integrante cumpliendo funciones en colegio o asociación profesional hoy ser un funcionario público del estado.
Muchos profesionales del derecho están en contra de que sus colegios profesionales den asesoramiento gratuito y representación profesional, ello va en contra de cualquiera concepto de agremiación que se tenga, dice el abogado Horacio P. “...no es posible que mi gremio, el colegio, con mi dinero asesore gratuitamente, aunque sea gente de bajos recursos, para eso se hallan las defensorías de pobres y ausentes que son del estado, y se paga con dinero del erario público...”
Lo incuestionable es que la crisis ha hecho mella en todas las profesiones liberales, como los martilleros y corredores públicos que han visto mermar sus ingresos y su cantidad de trabajo, debido ello a que existe la demanda pero la oferta no es buena o imposible de alcanzar para las personas con intenciones de adquirir, así el martillero Eduardo Miguel Devetac de “Devetac Propiedades” en zona sur, dice “...la gente quiere comprar pero los precios están inflados se contradicen con la verdad...”
Es así que la situación de los martilleros arrastran a los escribanos, hoy los notarios han visto caer la concreción de escrituras públicas en un casi sesenta por ciento a comparación del año 2008, cuando la crisis parecía lejana para estas tierras.
Los contadores públicos, siendo una profesión que mantiene cautivo a su clientela por el motivo de verlos mes a mes para liquidarles sus impuestos y sus obligaciones patronales han visto caer su trabajo, debido a que muchos clientes como dueños de PyMes emigran hacia gestores contables o se liquidan sus impuestos o contribuciones ellos mismos a fin de reducir costos.
A todas estas profesiones hay que sumarles las obligaciones previsionales que por ejemplo en la provincia de Buenos Aires llegan a que las respectivas cajas de previsión social llegue a los afiliados a embargarlos o inhibirlos por las cuotas obligatorias que a veces no se pueden cumplir.
Ni que hablar de las contribuciones provinciales que deben pagar los profesionales, en el primer estado argentino alcanza al 3,5% de lo percibido, que lo debe absorber el profesional directamente, ni que decir si a dicha facturación hay que agregarle el I.V.A. lo que redundara en lo caro del servicio profesional brindado.
Pero el cuco para estas profesiones es la inflación, al no tener los profesionales liberales el paraguas protector sindical que otras actividades tienen, hace que se encuentren en defasajes ante la temida inflación que a la larga le termina comiendo sus ganancias, sus ahorros y al decir de muchos sus vidas.
A la larga se trabaja para mantenerse, es en salvas excepciones en que un profesional liberal pueda tener capacidad de ahorro; esto último esta reservado al baúl de los recuerdos cuando un abogado, contador o médico compraban el automóvil último modelo y/o realizaban el viaje anual al viejo continente con toda la familia.
El panorama puede ser peor en otras profesiones como ingenieros o arquitectos donde invariablemente se necesita trabajar para relación de dependencia para poder ejercerlas.
El panorama socio-económico de la República Argentina es evidente que ha cambiado, todas las profesiones que hasta ayer se ejercían liberalmente hoy están atadas a ser desempeñadas bajo relación de dependencia.
Es necesario que tanto las universidades a través de sus facultades como las agrupaciones de profesionales sencuentren el camino ´por el cual el problema que aqueja a los profesionales sea solucionado, dado orientación a los aspirantes de las denominadas carreras tradicionalistas a fin de que el alumnado universitario tenga un mayor espectro donde desempeñar su futuro, y en todo caso a los que elijan esas carreras tradicionalistas tengan una salida laboral de reubicación en las nuevas estructuras economicas de la sociedad que se avecina en este siglo XXI. Sino el profesional símbolo de triunfo de la clase media que alguna vez este país supo tener sera una burda quimera para los habitantes de esta nación.

Aurelio Nicolella, nació en Lanús, Provincia de Buenos Aires, el día 11 de septiembre de 1962, es abogado.