"La libertad es el derecho que tiene todo hombre a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía" José Marti, político liberal, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano.

EL AÑO DE MACRI: EL BALANCE

Aurelio Nicolella

La administración del presidente Mauricio Macri Blanco Villegas, cumple un año, es decir 366 días ya que el 2016 es un año bisiesto. 

Ahora es el momento de hacer una calificación: no esa auto calificación de ocho puntos, lejos de ser realista para el hijo pródigo; más en los deseos que en la realidad.

Los datos dicen hoy que 5 de cada 10 votantes de Cambiemos, la alianza que llevo a Macri al poder, están desilusionados con la gestión, y un porcentaje del 30 por ciento de los nuevos desocupados de la era macrista han votado al actual presidente. 

Una de las grandes quejas de los votantes del Pro en estas últimas elecciones es que muchos creen que hubo llamadas telefónicas desde Balcarce 50 hacia el poder judicial para poner freno a las causas “K”. Los que pateamos tribunales sabemos que dichas llamadas siempre son contestadas. 

También ven eso como una especulación a fin de poder obtener una elección intermedia en el 2017, más tranquila si se presenta la expresidente a la misma. Detenida ella esa posibilidad no existiría: Cristina sigue midiendo, y ese es un factor de división del peronismo.

La inflación y la devaluación provocaron que los sueldos de los argentinos decrecieran, totalmente lo contrario a las promesas de campaña. El plan económico es aterrador, no hay crecimiento, y haber gobernado prometiendo que en el segundo semestre de su primer año la lluvia de dólares, las inversiones por doquier, el derrame, el fin del impuesto a las ganancias y todas estas cosas lindas que suenan agradables a los oídos pero que quedaron hasta ahora en vanas promesas, solucionarían los alicaídos bolsillos de los argentinos aumentó el descontento popular.
Incluso dijo en plena campaña electoral de 2015 que en su gobierno: "…los trabajadores no van a pagar el Impuesto a las Ganancias", y la encrucijada hoy de poder vetar la ley, donde Carlos Acuña, uno de los conductores de la central obrera CGT, advirtió que un eventual veto de Macri "no va a caer bien en los trabajadores".

La inseguridad, el tema más importante para todos los argentinos y principalmente en los conglomerados urbanos donde la delincuencia es el tema de cada día es una materia incumplida, y la decisión de llevar las fuerzas federales al conurbano al solo fin de hacer  una puesta de escena que nadie ya cree, ubicadas en lugares céntricos y en avenidas de alto tránsito vehicular, no surtió efecto en el combate de la delincuencia más aún dichas fuerzas parecen dedicadas más a  controlar el transito que a evitar actos delictivos. Cada familia argentina en el último año sabe o ha sufrido un acto delictivo. La ministra Patricia Bulrich se la escucha hablar y pareciera que hablara de la sinopsis de una película “Noir” de los años dorados de Hollywood.

En cuanto a la corrupción, entre otros, la Fiscalía Anticorrupción investiga a un funcionario clave del ministro de Transporte Guillermo Dietrich, el titular de Transporte Fluvial y Marítimo, Gustavo Dellersnyder, que quedó en la mira por evasión en un gobierno que se jacta de que combatir la corrupción y la evasión.

La noticia aparecida en los medios que la administración pública macrista en un año tiene la misma cantidad de empleados estatales que en la época del Kirchnerismo no cayó del todo bien en la ciudadanía, habla también de cierto grado de corrupción.

A nivel internacional, todo lo que jugó este gobierno perdió, haber coqueteado con el británico Cameron que después del “Brexit” tuvo que dimitir, el haber apostado a Hillary Clinton quien perdió las elecciones del país del norte, la ocurrencia de enfrentarse con Venezuela y pedir su expulsión provisoria del Mercosur, el acompañar al presidente Santos de Colombia en el acuerdo de paz que fue bochado por el pueblo en el plebiscito, haber dado un guiño a Matteo Renzi y su reforma constitucional trunca, jugar las cartas para que su canciller Susana Mabel Malcorra fuera candidata al Secretariado de las Naciones Unidas que fue denunciada por utilizar fondos públicos del Estado a través de viajes oficiales y promesas sobre políticas estatales para obtener apoyo a la candidatura  la cual no pudo lograr, el propio jefe de gabinete Marcos Peña que en noviembre de 2016 reconoció que se utilizaron más de un millón de pesos de las arcas del Estado en la candidatura de Malcorra. Según los medios de comunicación, la cifra sería mayor ya que no se reconocieron todos los viajes hechos por Malcorra y el uso de trece funcionarios públicos para la candidatura. 

El tema Milagro Salas, aunque es un tema provincial, también está haciendo enfrentar al gobierno nacional con los organismos de derechos humanos.

Todo ello sin dejar de decir que no se avanzó ni un ápice en el tema Malvinas en lo que respecta a dicha cuestión prioritaria para la República Argentina.

El caso “Panamá Papers” sigue vigente y salpica al presidente argentino, con incierto resultado, muchos se preguntan: ¿50 sociedades “offshores” y ninguna registra operaciones, entonces fueron abiertas por puro “hobby”?
Otro tópico es el descontento de muchos radicales, es que el partido centenario de la República Argentina, la Unión Cívica Radical, apoyó y prestó toda su estructura para que la alianza Cambiemos llegara al poder. Hoy la quejas de muchos radicales es que no participan en las decisiones del gobierno nacional, incluso no son consultados, menos aún que se le dé lugar para cogobernar, eso hoy no se ve y dista lejos que suceda., sintiéndose usados y ninguneados.

El senador mendocino Ernesto Sanz, artífice de esa alianza y que tanto apoyo solicitó a los radicales, hoy está cuestionado en muchos lugares del radicalismo. Para los radicales suenan hoy las palabras de Raúl Alfonsín cuando le preguntaban años antes de morir sobre una posible alianza con la derecha: “…Mi limite es Macri…” Muchos apuestan a que la salida de los radicales hoy no haría el menor ruido en Cambiemos y para eso está construyendo Marcos Peña.

El gobierno de Cambiemos ha demostrado en este año "soberbia" en la reunión-retiro en Chapadmalal, los funcionarios se mostraron abiertos al diálogo y al volver a Buenos Aires no escucharon las alternativas que ofrecía la oposición en cuanto a la modificación del mínimo no imponible de Ganancias, y eso ya en diputados le costó caro. Seguir en esas posturas harán que la brecha se agigante más, y se sabe que cuando la grieta entre el gobernante y el gobernado se abre el que pierde es el pueblo, pero el gobernante a veces pierde el poder.

1 comentario:

  1. no habrá llegado el momento de ver la realidad, 12 años de populismo arruinan cualquier intento de dialogo BASTA DE CEDER A LAS PRESIONES DE LOS MENDIGOS CON GARROTE basta de financiar organizaciones cuyo unico objetivo es voltear al gobierno HABRÁ QUE AGUANTAR LOS TAN AMENAZADORES PROBLEMAS DE FIN DE AÑO pero hay que terminar la fiesta populista YA SE COMPROBÓ LES DIERON 30000 MILLONES Y RESPONDIERON CON UNA SEMANA DE PIQUETES, subieron las escalas de ganancias QUE NO SE TOCARON EN 12 AÑOS y quieren desfinanciar al gobierno NO SE PUEDE SEGUIR CEDIENDO si la ley sale como esta, A VETARLA

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