"Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila" MARIANO MORENO

“La libertad de expresión es como la salud: cuando falta se da cuenta uno de lo que perdió. Sin ella, el ser humano pierde la dignidad como tal. Por lo tanto, todos debemos luchar para conservarla y pasarla a nuestros hijos, como la mejor herencia" AURELIO NICOLELLA

Páginas

LA ABSURDA MUERTE DE RENEE NICOLE GOOD

Por Aurelio Nicolella

Sobre el caso de la estadounidense Renee Nicole Good asesinada por un agente federal de migraciones en Minnesota, Estados Unidos es necesario hacer unas referencias al respecto, ya que visto desde la óptica de la sociedad argentina, no seria ni más ni menos un asesinato agravado por ser efectuado por un agente público. Pero si nos adentramos a visión estadounidense, una sociedad violenta de por sí, podremos verificar que no es que la policía del país del norte actúe distinto con inmigrantes o minorías, sino que su "cultura jurídica y social" acepta un uso más amplio de la fuerza, ello lo podemos ver no solo en los enlatados que llegan del norte si no en las crónicas policiales, en cambio en Argentina, el "garantismo" pone el acento en "limitar al Estado" y proteger al ciudadano, por lo que el mismo accionar se percibe como "gatillo fácil".

Por supuesto esto abre un debate interesante: ¿Qué modelo es más eficaz para equilibrar seguridad pública y derechos individuales?, la represión o la prevención, una discusión que lleva décadas desde que la revolución industrial agrupa en los burgos (ciudades) a las masas ávidas de satisfacer sus necesidades primordiales.

EL EMPADRONAMIENTO DE EXTRANJEROS DE 1927

Por Aurelio Nicolella

Es común pensar que el justicialismo, que es en cierta manera un partido o movimiento muy verticalista más en el periodo de en qué su fundador estaba al frente, sea el único que efectivamente haga sus triquiñuelas tan comunes en la política. Pero el partido centenario, el radical, también algunas décadas antes ya solía jugar a esos juegos.

En 1927, un año antes de las elecciones presidenciales, solamente votaban los hombres y no se votaba en los territorios nacionales. Se sufragaba solamente en las catorce provincias y la Capital Federal.

El año 1927 fue el último previo a las elecciones presidenciales de 1928. En ese entonces gobernaba el Dr. Marcelo T. de Alvear, radical antipersonalista. Fue para algunos el mejor gobierno democrático de la historia argentina. Para otros, en cambio, fue un gobierno sometido al imperialismo británico, imperio que estaba en decadencia. Lo cierto es que los números en todo sentido funcionaban bien: baja inflación, contención del gasto público, obras públicas iniciadas y concluidas a tiempo. El país estaba presente en todas las reuniones internacionales donde se debatían temas importantes y era considerada un país pujante y confiable.

Pero se aproximaban las elecciones del siguiente año y se jugaba en el radicalismo mucho más que una elección presidencial: el cisma en el que había caído el partido definiría si el personalismo, con Hipólito Yrigoyen a la cabeza para pretender una segunda elección, o el anti personalismo, encabezado por el presidente Alvear y cuyo candidato era el diplomático Leopoldo Melo. Las elecciones se llevaron a cabo recién el 1° de abril de 1928 mediante el sistema de elección de colegio electoral.

DE COMBATIENDO EL CAPITAL A LA LIBERALIZACIÓN: PERÓN Y LA INFLACIÓN

Por Aurelio Nicolella

En su libro: “El Ejército y la Política en la República Argentina” Robert Potash, historiador estadounidense especializado en estudiar el papel de los militares en la historia de Latinoamérica, ha dado a entender que Perón había “peronizado” a la Argentina, a excepción de sus fuerzas armadas que precisamente era la institución de donde surgió a la vida pública del país.

Esto le jugó en contra ya que no tenía poder para decidir libremente sobre los nichos existentes de la economía del país que, como veremos, en parte su caída fue producto de ello.

Perón en 1954, aquejado por el incremento de la inflación, consiguió bajar la misma al 4% anual. Ésta venía en aumento constante en Argentina desde hacía décadas. La solución fue reducir el déficit fiscal y no emitir dinero. La política peronista fue de reducir y combatir el gasto público, apertura a empresas extranjeras como la “California Petroleum” y todas aquellas dedicadas a la explotación de recursos naturales: ya no se combatía al capital sino que se buscaba seducirlo.

Aunque se redujeron gastos en la educación, la salud y se paralizó la obra pública hasta casi hacerla nula lo que más genero malestar fueron los recortes en las Fuerzas Armadas. Esto derivó en un disgusto en la cúpula militar que, aunque no compartía las ideas del líder justicialista, le había hecho planteos a Perón  cuando su consorte lo iba secundar en la vicepresidencia, produciéndose el famoso renunciamiento del 31 de agosto de 1951 y después el golpe fallido del 28 septiembre 1951 en donde fue sofocado por el gobierno y fueran detenidos muchos de sus cabecillas entre ellos el General Benjamín Menéndez y el capitán de caballería Alejandro Agustín Lanusse, futuro presidente de facto que tuviera que lidiar dos décadas después con el regreso de Perón de su exilio. 

Desde ese fallido golpe de 1951 existió un pacto de convivencia tácito entre el gobierno peronista y la cúpula militar. Estos últimos se manejaban con autonomía del gobierno central sin injerir en lo que el gobierno a nivel político y social realizaba.

Pero todo terminó cuando se  vieron afectados por la decisión política económica tomada por Perón a principios de 1954. Cabe recordar que el plan Marshall en Europa comenzaba a dar sus frutos y por lo tanto las exportaciones al viejo continente por parte de Argentina comenzaron  a disminuir y con ello las divisas del erario público.

La reducción en las Fuerzas Armadas se realizaba en base a las alianzas con Brasil y Chile, por lo cual no había ya ninguna hipótesis de conflicto que prevaleciera. Se quería retomar el viejo pacto ABC, Argentina, Brasil y Chile, y a futuro el sueño de Perón era la creación de una especie de Estados Unidos en el hemisferio austral.

La política económica y el descontento de las Fuerzas Armadas Argentinas por reducción de sus ingresos y el control de los gastos fueron el caldo de cultivo para que empezara una nueva espiral de violencia, desde la parte militar contra el gobierno, comenzaron las alianzas a tal fin, culminando con el bombardeo en junio de 1955 a la Ciudad de Buenos Aires y en septiembre con el tercer golpe de estado de la historia de la argentina.