"La libertad es el derecho que tiene todo hombre a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía" José Marti, político liberal, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano.

LA INFLACION TAN TEMIDA


Por Aurelio Nicolella


La inflación, la inseguridad, el costo de vida, la desigualdad social, la fragmentación de la sociedad sumado a los proyectos truncos e inconclusos del presente gobierno, han hecho que el ejecutivo nacional se encuentre empantanado y sin poder salir de esta situación dramática, contando que hay funcionarios como el ex secretario de transporte de la nación procesado y embargado entre otros tantos.
Un congreso nacional que no encuentra el rumbo donde el senado se encuentra a merced de una sola persona como es el senador nacional por La Rioja.
Donde el poder judicial no cumple su rol de árbitro social de la nación, con jueces preocupados en quedar bien con padrinos políticos, salvar sus pellejos (entiéndase su calidad de vida) o sacar tajada para evitar que familiares no sean llevados a proceso.
Da un panorama político-social-económico de la República pesimista con ribetes completamente magros y sin un futuro vigoroso en el porvenir.
Para muchos la situación que el gobierno no pueda controlar la inflación, y que este le achaque a que son los empresarios los culpables por tener una cultura industrial corporativista, hace que la gente tema por su futuro, nunca se debe olvidar que el retorno de la inflación es un monstruo que asusta a muchos argentinos, según un estudio presentado por la Cátedra de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Estatal Washington de EE.UU., un argentino de setenta años de edad vivió en promedio cuarenta y cinco años en estado democrático y veinticinco años en gobiernos de régimen “de-facto”, pero de esos setenta años se podría decir solo vivió quince años en una economía estable sin sobresaltos inflacionarios, es por ello el temor al monstruo de la inflación para muchos.
Walter Alex Echenique, mexicano y director de la cátedra ha dicho: “... la inflación en Latinoamérica, pero mas aún en la República Argentina es el factor que hace naufragar a los gobiernos democráticos, produce el descontento en la población y ello se refleja en el desgobierno de las autoridades que se ven obligadas a calmar a esa población buscando recetas populistas que terminan siendo demagógicas, prometen sabiendo que no pueden cumplir, es como alargarle la esperanza al enfermo terminal y lo cierto que de inflación a hiperinflación hay un corto y breve paso. Dicha inoperancia gobernativa hace que no se ataque el mal, o sea la inflación con medidas que deben ser puramente económicas y no asistenciales, los gobiernos latinoamericanos se olvidan que lo asistencial se realiza efectivamente mejor con una economía fuerte, a la pobreza no se la combate con mas pobreza...”
Lo cierto es que la Administración Fernández no posee la capacidad a esta altura de controlar la inflación, ya no es una inflación controlada, es sabido que es muy difícil que pueda revertir el brote inflacionario, aunque para muchos ya dejo de ser un brote para ser un arbolito con perspectiva de crecer y ser un secuoya, (Sequoiadendron giganteum).
Hoy Argentina carece de estabilidad de precios que es fundamental para el desarrollo de una economía y los aumentos de precios de los distintos productos y servicios en el largo plazo es perjudicial.
Los servicios públicos como transporte, electricidad, gas y telecomunicaciones se encuentran subsidiados constándole al estado fortunas de dinero, la pregunta es ¿cuanto tiempo más podrá el erario público mantener esta situación?, lo sabido es que el aumento de estos servicios básicos harían estallar la hiperinflación, un ejemplo si al transporte público se le liberara el precio del combustible “gasoil” el boleto mínimo que cuesta un peso diez centavos (aproximadamente 30 centavos de dólar) siendo hoy el más barato de todo el mundo occidental, si el mismo se cobraría sin subsidio estatal rondaría en un dólar cuarenta y dos centavos, o su equivalente de casi cinco pesos, la sola suba del transporte público repercutiría en la sociedad dispararía los precios en cadena. Es que hoy en Argentina la suba de cualquier servicio por mínimo que sea se encuentra encadenado al resto, se ha creado un perverso y sinistro sistema económico imposible de poder desmantelar sin que no haya estamento de la sociedad perjudicado.
Los economistas argentinos como internacionales están contestes en admitir aunque lo hacen en voz baja que el gobierno no tiene capacidad ya de poder poner orden a la situación económica, ni de poder negociar con los grupos de poder, dos son los factores principales, el primero que se encuentra atada a los sindicalistas los cuales obligan y dictan las variantes económicas en base a las necesidades propias de estos para con sus afiliados gremiales, a su vez estos le dan la sostenibilidad al gobierno que ya perdió entre los habitantes del país sostén popular, los periodistas extranjeros, son los únicos que se animan a decirle, porque saben que no recibirán represalias sindicales, “...que este es un gobierno sindical gobernado desde la C.G.T. o el sindicato de Moyano...”
Pero el segundo factor es que el gobierno de la Sra. Fernández ha perdido la credibilidad, hoy solamente el veinte por ciento de la población ve con buenos ojos la gobernabilidad, pero a niveles de empresarios e industriales la credibilidad ya es nula.
Un industrial de la industria automotor suele decir desde hace una parte a estos tiempos en toda reunión de empresarios que concurre que “...cuando se pierde la credibilidad es muy difícil recuperarla, hoy la presidenta en los medios económicos-financieros ya no es creíble...”
En la cámara de diputados y senadores hay legisladores que a veces “sottovoce” y otra en forma solapada dan a entender que este es el tiempo más difícil del gobierno nacional, que el poder ejecutivo ha perdido el rumbo, dar un paso al costado, seria lo mejor, intuyendo con ello que la renuncia de la presidenta de la Nación sería lo mejor para el país ello traería un “shock” de confianza tanto a nivel económico como social. Todo plan económico que el gobierno dese implementar esta destinado al fracaso por mas buenas intenciones que posee, “sin confianza no hay victoria ni esperanza” dice el viejo adagio romano
Dicen que el gobernador chubutense Mario Das Neves dijo que “... la Señora Fernández debe darse cuenta que a veces renunciar no significa claudicar a los principios, debe entender que su tiempo ya paso...”
En síntesis habrá otra renuncia presidencial que vivirán los mortales argentinos, sufrirán una nueva hiperinflación o la capitana del barco, como en el cuento danés llevara a puerto el navío pese a las tormentas.
Esperemos no estar subidos a un Titanic, y que ningún “iceberg” nos colisione.

1 comentario:

  1. Si, en casi todo estoy de acuerdo con vos, salvo en el tema de quien maneja los hilos del pais,Los Empresarios?, Los Politicos?, Los Sindicalistas?.Los Kirsner son: "POLITICOS-EMPRESARIOS", Los Moyano son:"SINDICALISTAS-EMPRESARIOS", Los De Narvaez son: "EMPRESARIOS-POLITICOS",Los Alegres son: "BANQUEROS-EMPRESARIOS", lo que nos demuestra, que a todos los une una mentalidad "Empresarial", que esta lejos de ser "Democratica" y popular.
    Y para cerrar el concepto, no nos olvidemos, que cada 10 años, estalla la "Economia" con una "Hiper-inflacion",y otra vez a remar por los sueldos,comisiones,precios,etc,etc,etc, y los unicos favorecidos como siempre son los "Empresarios" ("Ojo" que falta 1 año para cumplir los 10 de la ultima Hiper).....

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